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Diesel, el motor del futuro

Aunque en el mundo se están invirtiendo grandes sumas de dinero en el desarrollo de automóviles híbridos, que combinan un motor de gasolina y uno eléctrico para ahorrar petróleo y bajar los niveles de contaminación, el sistema motor ganador hasta este momento es el Diesel.

27 de enero 2007 , 12:00 a.m.

Un reciente estudio divulgado en la prestigiosa revista Business Week, trae a colación un comparativo muy interesante entre los consumos que están registrando los carros Honda Civic en la configuración para el mercado inglés.

Un auto de este tamaño, con el motor 2.2 CTDi, que funciona con el principio Diesel en pocas palabras, consume un galón de ACPM para hacer 68,8 kilómetros en ciudad y estira la cifra a 88.64 kilómetros en carretera.

El híbrido equivalente hecho también por Honda apenas llega a un promedio de 80 kilómetros en uso combinado, mientras que el movido con el motor a gasolina está en 52.8 kpg.

Naturalmente, el tema de los carros híbridos tiene muchos entusiastas y con razón pues son una estupenda alternativa, pero sus beneficios se perciben fundamentalmente en el uso ciudadano y aún están castigados por una importante diferencia de precio que se debe subvencionar si se pretende popularizarlos lo que es muy cercano.

En cambio el desarrollo y avance de ingeniería en los motores Diesel livianos es sorprendente en los últimos cinco año, de la mano del mercado europeo que consume un 40 por ciento de autos con estas máquinas.

Pero en Estados Unidos, el Diesel no es bien visto ni aceptado, ni había políticas estatales que lo impulsaran como combustible en un país secularmente adicto a la gasolina y que sólo contempla el ACPM en los grandes camiones y máquinas pesadas.

Pero ante las evidencias técnicas, las cosas están cambiando y el gobierno de ese país dispuso que, a partir de septiembre de este año, el ACPM que expendan sea mucho más limpio al exigir que el contenido de azufre baja de 500 a 15 partes por millón con lo cual las emisiones bajarán de manera sustancial.

Aunque ya están por debajo de lo requerido, pues pasan todos los controles del estado de California, el más exigente del mundo en materia de normas ambientales.

‘‘Los controles de emisiones de los Diesel van por delante de las mejoras de los combustibles en general en el mundo. Colombia tiene todo su transporte en Diesel.

José Clopatofsky Londoño .

ALGUNAS DIFICULTADES Paradójicamente, la expansión del Diesel no está ahora en las manos de la tecnología sino de la política y de las costumbres de algunos países. Los expertos aseguran que, si hay un impulso estatal en Estados Unidos con incentivos y promoción, ese mercado generaría un revolcón mundial hacia este combustible, pero lamentablemente ganar ese espacio no parece fácil pues el consumidor de Estados Unidos no lo aprecia y lo considera como un motor regresivo, ruidoso y sucio, cosa que ya no sucede. Las cosas han cambiado bastante y ahora es un motor más poderoso y ecológico. Por lo pronto, los fabricantes europeos están haciendo esfuerzos cada día por penetrar esa clientela, pero sin un apoyo masivo y estatal es difícil que logren cambiar las costumbres de un país en cuyos teteros se sirve gasolina.