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LUNARES DETRÁS DE LAS REJAS

En la unidad médica de la cárcel de Villahermosa no hay gasas estériles, ni guantes, ni suturas, ni agujas, ni analgésicos, ni antibióticos. A pocos metros donde se cocinan los alimentos hay un basurero y una marranera. Estas son algunas de las irregularidades que encontraron los delegados de la Defensoría del Pueblo, Piedad Castro, Mauricio Martínez y Alejandro Pinzón, en su visita realizada recientemente a las instalaciones del penal.

29 de julio 1993 , 12:00 a.m.

Según el reporte, los problemas que aquejan al centro carcelario se extienden a todos los niveles sin excepción. Uno de ellos es el hacinamiento porque mientras en la Dirección Nacional de Prisiones se estima en 900 la población carcelaria la realidad muestra en su interior a 1 587 internos reunidos en los siete patios generales.

Así mismo, los representantes del Ministerio Público encontraron que solo en días pasados llegó el presupuesto correspondiente a la vigencia de 1992. De allí que el penal venía sosteniéndose con recursos propios provenientes del arrendamiento de algunas áreas.

Y la violación de algunos derechos fundamentales se evidenció cuando los visitadores descubrieron una celda de aislamiento? que mide 2 por 3 metros y en la que nueve internos son castigados en condiciones completamente infrahumanas, dice el informe.

Respecto al anexo siquiátrico las críticas llueven?. Este se halla incomunicado. No hay colchones, cobertores, ventiladores, jabones, toallas, crema, ni papel higiénico, aseguran los visitadores.

Frente a estas anomalías, el director Eliécer Jaime Delgado admite que respecto al anexo siquiátrico el informe se ajusta, pero solo cuando se menciona el mal estado de las instalaciones locativas. Pues el personal y los medicamentos sí son los requeridos.

De los 11 millones de pesos que les enviaron desde Bogotá, solo 6 son para el área locativa. El resto es para compra de droga para el anexo y la unidad médica en general. Pero la adecuación ideal de este lugar puede superar los 40 millones, asegura Delgado.

Recursos tardíos El director del Penal asegura que la mayoría de irregularidades no corresponde a su administración. Sin embargo, admite que en lo que respecta al presupuesto, éste depende de Bogotá.

Por ejemplo, los dineros autorizados para este año -cuyo visto bueno fue dado en en diciembre pasado- sumó 15 millones. Esta plata solamente llegó a principios de este mes.

Mientras tanto, el penal se financió con recursos propios.