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Tres muertos en duros choques en el Líbano

Beirut quedó bajó toque de queda anoche, tras una batalla campal en los barrios musulmanes que opuso a defensores y detractores del gobierno de Fuad Siniora y que se saldó con al menos tres muertos y 150 heridos. Al caer la noche, la ciudad se encontraba desierta, patrullada con tanques y tropas del Ejército.

26 de enero 2007 , 12:00 a.m.

El estallido de la violencia, de una intensidad sin precedentes desde el fin de la guerra civil (1975-1990), se produjo 48 horas después de una huelga general decretada por la oposición, que degeneró igualmente en episodios violentos y dejó otros tres muertos.

Al tiempo que la agitación y los disturbios se apoderaban de las calles de Beirut, la comunidad internacional renovaba su apoyo al primer ministro Siniora, y aprobaba una donación de 7.600 millones de dólares a Líbano, durante la conferencia de ayuda internacional en París.

Desde la capital francesa, Siniora llamó a la “sabiduría” de los libaneses, al solicitarles el “rechazo a la escalada” de la violencia.

Hassan Nasrala, líder del partido chiita Hezbolá, que encabeza la oposición al Gobierno, llamó a sus partidarios a respetar el toque de queda, en vigor desde las 8:30 p.m (hora local) hasta las 6:00 a.m. de este viernes y a acatar las órdenes del Ejército, que se desplegó masivamente en la capital.