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Café colombiano pide a Europa que se le reconozca su linaje

Las denominaciones de origen son un privilegio del cual gozan algunos productos, por lo general agrícolas, cuyas cualidades y reputación están asociadas a su lugar de procedencia.Además de las características únicas derivadas de factores naturales como el clima y los suelos, con las denominaciones de origen se vinculan íntimamente factores humanos, culturales y de tradición.

23 de enero 2007 , 12:00 a.m.

En el caso del Café de Colombia, se reflejan en las diferentes prácticas de cultivo, la recolección manual del grano y el proceso de beneficio que se hacen los caficultores.

Las más reconocidas en todo el mundo son las asociadas con los vinos y bebidas como el champagne, el coñac, el bordeaux, el pisco, el tequila, el rioja y el whisky escocés. En un segundo grupo están los productos alimenticios con denominación de origen como los aceites de oliva (Toscana, Sierra de Cazorla), los quesos (Roquefort, Manchego), las mieles (Alcarria) y los turrones (de Alicante, España), entre otros.

En América Latina, licores como el tequila y el pisco también han logrado este reconocimiento internacional.

SE BUSCA LA DENOMINACIÓN DE ORIGEN.

Así como es innegable la calidad de la champaña francesa, del queso parmesano de Italia, de los vinos de Burdeos o de los turrones de Alicante, a partir de este año Europa le reconocerá la llamada ‘indicación geográfica protegida’ al café de Colombia.

Así quedó detallado en una solicitud de registro ante la Unión Europea, hecha a mediados del 2005 por la Federación Nacional de Cafeteros, la que, a manera de edicto, estará publicada en la página Internet del diario oficial de la Unión Europea.

Así, el café de Colombia lograría un reconocimiento internacional por su calidad, aroma y sabor.

De esta forma se pretende fortalecer el reconocimiento del origen de la bebida en todo el mundo y, a su vez, lograr un posicionamiento de la marca, lo que podría redundar en una mejora en los ingresos de las 560.000 familias dedicadas a la caficultura.

En su solicitud ante la Unión Europea, el gremio cafetero establece que el término ‘Café de Colombia’ es la denominación que se le otorga al café producido en ciertas zonas del país delimitadas a algunas condiciones particulares.

Entre estas se cuentan la latitud, la longitud y la altura sobre el nivel del mar, a lo que se suma la calidad de los suelos, las características climáticas, la luminosidad, el rango favorable de temperaturas y una adecuada cantidad y distribución de las aguas lluvias durante el año, ideales para la producción de café de alta calidad.

Además de las condiciones anotadas, se enfatizó en otros temas como las variedades cultivadas y las prácticas culturales, como los procesos de recolección selectiva de forma manual y de beneficio, lavado y secado del grano.

También se demostró que la institucionalidad cafetera vigila de forma permanente la calidad de los cafés producidos, desde la siembra hasta su embarque, hasta el consumidor final, e incluso, en el producto que ha sido tostado fuera del país.

El trabajo ante las autoridade europeas las inició las Federación Nacional de Cafeteros en el año 2003, cuando comenzó a recolectar y luego preparó y sustentó la información exigida por la Organización Mundial de Propiedad Intelectual (OMPI) y la Comunidad Andina de Naciones (CAN), que regulan la materia en el país.

Vale la pena destacar que, desde diciembre pasado, la Federación preside, por un año, la Organización Internaciona OriGin, que promueve y defiende los productos con denominación de origen.