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‘Muertos vivientes’ famosos

CORRECCIÓN EN LA HISTORIA 'MUERTOS VIVIENTES FAMOSOS', PUBLICADA EL PASADO DOMINGO 21 DE ENERO EN LA PÁGINA 1-2, SE DIJO QUE EL CURA MANUEL PÉREZ MURIÓ EN EL AÑO DE 1988, CUANDO EN REALIDAD FUE EN 1998. “Fidel ya murió, pero su cuerpo, como el de algunas ballenas muertas, nunca flotará, entonces nadie se va a enterar hasta meses después, cuando el hedor sea incontenible”. Así cuenta un pescador cubano la suerte de su líder, Fidel Castro, cuyo estado real de salud sigue siendo un misterio, desde julio del año pasado cuando se informó que tenía problemas intestinales, que había sido intervenido quirúrgicamente y que había entregado el poder a su hermano Raúl Castro.

22 de enero 2007 , 12:00 a.m.

Decenas de versiones se tejen sobre su estado salud, que se convirtió en un secreto de Estado. Castro solo apareció en unas ocasiones en imágenes de televisión y en fotografías.

Ante la falta de información oficial, se rumora desde que tiene cáncer y que está en su fase terminal, hasta que ya está muerto. Esta semana, el presidente venezolano, Hugo Chávez, que lo visitó el año pasado en su lecho de enfermo, dijo que Castro sostenía una dura batalla contra la muerte.

El manejo de la información es extraño, pues el misterio ha rondado los últimos momentos de grandes líderes y dictadores de la historia mundial, que se han develado con el paso del tiempo.

En España, la agonía del dictador español Francisco Franco fue mantenida en secreto durante varios días, mientras este país se enfrentaba a Marruecos por parte del Sahara. En Argentina, la grave enfermedad del general Juan Domingo Perón era también un misterio, que solo se vino a develar en sus días finales. Y en Rusia, la muerte del líder comunista Iósif Stalin fue un secreto por días, mientras se analizaba el efecto político que tendría en sus repúblicas.

Así como unos muertos siguieron viviendo mientras se analizaba el efecto de la noticia, existen historias de otros que hicieron hasta hazañas ya sin vida.

Tal vez, la más famosa está en el Cantar del Mio Cid, donde se relatan las gestas de Rodrigo Díaz de Vivar en la España medieval, conocido como ‘El Cid Campeador’, en el que se cuenta que su cadáver sirvió para ganar una batalla.

Aunque los historiadores no han comprobado su veracidad, la epopeya romance dedicada a su vida cuenta que ‘El Cid Campeador’ murió en una batalla en Valencia contra los moros y su ejército subió su cadáver sobre su corcel blanco, lo ataron a la silla y galoparon con él frente a sus enemigos, que al creer que resucitó, decidieron rendirse.

Juan Carlos Flórez, periodista e historiador, dice que generalmente esto no pasa en democracia.

“El manejo político más extraordinario de los muertos lo tienen las dictaduras comunistas porque hay muertos que están vivos, como las momias embalsamadas, tradición que empieza en 1924 en Rusia, con el embalsamiento del cadáver de Lenin. Pese a que ya es un país capitalista nadie se ha atrevido a coger el cuerpo y enterrarlo”, dice Flórez.

El tercer gobierno de Perón fue una agonía.

Los graves problemas de salud del general Juan Domingo Perón, que gobernó a Argentina en tres períodos, fueron mantenidos en reserva por meses.

Historiadores señalan que cuando lo eligieron en 1973 para su último período estaba muy enfermo. En noviembre de ese año, sufrió un edema agudo de pulmón y casi se muere sin atención.

Prácticamente, su último gobierno, de menos de un años, fue su agonía.

Estaba muy envejecido y finalmente el primero de julio de 1974 falleció de un paro cardiaco, pese a los intentos de reanimación que recibió del grupo de médicos que lo acompañaba.

La muerte del cura Pérez se supo a los dos meses.

“Compañeros del Ejército de Liberación Nacional, el Comando Central y la Dirección Nacional informa a ustedes la dolorosa partida de nuestro comandante y jefe Manuel Pérez Martínez...” Con este mensaje, del jefe guerrillero ‘Gabino’ y difundido por radio, se conoció en abril de 1988, dos meses después, la muerte del máximo líder de este grupo, víctima de una hepatitis.

El guerrillero español, de 55 años, murió el 14 de febrero en las montañas de Santander y la noticia solo se la dieron a sus frentes regionales el 6 de abril.

Esta decisión se tomó, según un analista militar, porque los demás jefes del grupo subversivo temían que la noticia desmoralizara a sus combatientes.

También, mientras se decidía quién iba a ser su sucesor.

En ese momento, el grupo tenía acercamientos de paz con el gobierno de entonces de Ernesto Samper.

Un grupo de periodistas que estuvo retenido durante dos días por el Eln en la zona del sur de Bolívar presenciaron una ceremonia militar en la que la guerrilla le rindió honores al cura Pérez.

Luego, la familia del sacerdote reconfirmó la noticia en declaraciones a un diario español.

‘A Brezhnev Lo mantenían vivo a punta de drogas’ .

Los días finales de Leonid Ilich Brezhnev, máximo dirigente de la Unión Soviética entre 1964 y 1982, fueron difíciles. Mientras se debatía entre la vida y la muerte seguía gobernando.

“Fue el caso más terrible. A Brezhnev lo mantenían vivo los médicos del Kremlin a punta de drogas, casi no hablaba, había perdido la dicción, lo sacaban a escenarios públicos sostenido por personas”, recuerda Flórez.

El líder soviético sufrió una crisis cardiaca en marzo y murió finalmente en noviembre.

“Lo utilizaron como un mascarón de proa”, explicó el historiador Flórez.

El ocultamiento de la muerte de Stalin.

La muerte del gran líder Iosif Stalin, máximo líder de la revolución comunista Rusa después de Lenin, ocurrida en el 5 de marzo de 1953, fue ocultada por varios días por los miembros de su partido.

El historiador Juan Carlos Flórez cuenta que Stalin departió unos tragos en la noche en su casa en las afueras de Moscú, con los miembros de la cúpula comunista y al día siguiente no se levantó. Pese a que no salía a la hora que acostumbraba, sus guardias de seguridad no se atrevían a entrar a su habitación. Tras unas horas, ingresaron y lo encontraron tendido en el piso, vomitado e inconsciente.

Los jefes políticos rusos llegaron a la casa y llamaron a unos médicos del kremlin. “De ahí surge la versión, que seguirá siendo un debate, que da cuenta que ellos dejaron que la situación se agravara para librarse de él y que dice que incluso lo envenenaron. Lo cierto es que Stalin murió”, dice Flórez.

Tras su muerte, los políticos no sabían qué hacer y empezaron a informar por radio, que Stalin estaba enfermo. “Sacaron unos boletines en los que se informaba que estaba enfermo, pero eran partes médicos muy enredados”.

Mientras tanto, los políticos decidían cómo se repartían el poder. “Mientras llegaban a un acuerdo les convenía que Stalin apareciera ante la opinión pública vivito y coleando”.

Finalmente, tres días después se dio a conocer la muerte del líder comunista y su cuerpo fue embalsamado y expuesto para que sus seguidores lo contemplaran.

Los últimos días de Franco y una posible guerra.

La agonía del dictador español Francisco Franco, que gobernaba desde 1939, ocurrió mientras su país estaba al borde de una guerra con Marruecos, por una parte del Sáhara.

Franco se enfermó de una gripe el 12 de octubre de 1975 y tres días después, los médicos descubrieron que sufrió un infarto, cuenta Victoria Prego, en un suplemento del periódico ‘El Mundo’, de Madrid.

La noticia la mantuvieron en secreto y Franco asistió, el 17, a un consejo de ministros, pese a que los médicos le adivirtieron que podía morir en cualquier momento. Cuatro día después sufrió una angina posinfarto y ante la iminencia de su muerte, los médicos que lo atendían obligaron al Gobierno a dar cuenta de la situación, pero no se informó totalmente sobre la gravedad de su estado. Era tal el temor que tenía de que se supiera que estaba a punto de morir, que el 2 de noviembre, lo operaron en el propio palacio de El Pardo, para no llevarlo a un hospital.

Dos días depués tuvo una nueva recaída y esta vez decidieron trasladarlo a la clínica La Paz, para operarlo nuevamente. Con Franco agonizando, España firmó su retirada del Sáhara, el 9 de noviembre, y once días después murió el dictador.