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La familia guardián de las caletas de Cali

La historia de una familia que custodiaba las fortunas secretas de la mafia fue desenterrada esta semana en Cali al mismo tiempo que las autoridades rompían paredes y pisos para hallar cuatro caletas que contenían, en billetes y lingotes de oro, unos 60 millones de dólares.

21 de enero 2007 , 12:00 a.m.

Su apellido fue pieza clave para armar el rompecabezas de los tesoros que, según la Dijín, escondía Juan Carlos Ramírez Abadía, ‘Chupeta’, un capo ‘reencauchado’ del cartel de Cali que ya había pagado condena por narcotráfico.

Esta semana, los hermanos María Rubiela, Nelly y Alberto Lozano Beltrán admitieron su responsabilidad en las millonarias caletas, pero lo que no se sabía es que otro pariente suyo había sido detenido casi tres años antes por vigilar otro escondite de dinero.

El 18 de marzo del 2004, Jairo Lozano Beltrán, hermano de ellos, fue sorprendido por el DAS en una casa del barrio La Flora que ocultaba, detrás de armarios y paredes, 2,9 millones de dólares.

El expediente de Lozano Beltrán les permitió a las autoridades confirmar la existencia de la familia de ‘caleteros’. Según la Dijín, en octubre pasado un ciudadano llamó para informar de movimientos raros en una casa del barrio Vipasa. Al investigarla, se estableció que la dueña era María Rubiela Lozano. Los informantes de la Policía dijeron que trabajaba para ‘Chupeta’.

Además, contaron la historia de su hermano Jairo. “Dedujimos que ella podría ser también una ‘caletera’ y empezamos a seguirla. Pasaba mucho tiempo en una vivienda del barrio Nueva Tequendama”, contó un investigador.

El 12 de enero la Dijín allanó esa casa y encontró 16 millones de dólares.

Cuatro días después, los policías entraron a otra vivienda que figuraba a nombre de María Rubiela y allí, además de detenerla a ella, a Nelly –una de sus hermanas– y a siete personas más, se encontraron 18,9 millones de dólares.

Esa noche la Dijín fue hasta otra de las casas que frecuentaba María Rubiela. Tras requisar a dos supuestos obreros que salían de la vivienda la allanaron y encontraron 18 millones de dólares.

Uno de los trabajadores resultó ser otro Lozano Beltrán: Alberto. Así se selló la historia de los hermanos.

Lo que no es claro en esta historia es si algo tuvo que ver el hecho de que Jairo trabajó para el ex quinto hombre del cartel de Cali Víctor Patiño Fómeque (quien hoy colabora con la justicia de E.U.), mientras sus hermanos lo hacían para ‘Chupeta’, pues ambos capos terminaron enfrentados en una disputa a muerte.

VER ENTREVISTA DE YAMID AMAT CON EL GENERAL ÓSCAR NARANJO, SOBRE LA OPERACIÓN.

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¿Hay una ‘garganta profunda’?.

Aunque los investigadores niegan que haya existido información externa sobre la ubicación de las caletas de Cali, algunos no descartan que la Policía haya encontrado una ‘garganta profunda’ que les entregó parte de los datos.

En este caso, debería ser alguien que fue muy cercano a ‘Chupeta’ –a quien le atribuyen la propiedad del dinero– y que hoy estaría distanciado del capo y colaborando con la justicia.