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‘Me hicieron ‘conejo’ y les di a ‘Sonia’’

Rocío Álvarez, la mujer que engañó a las Farc y por cuenta de la cual hoy está ante la justicia la guerrillera Anayibe Rojas Valderrama, ‘Sonia’, decidió convertirse en informante de la DEA luego que este grupo y otros narcotraficantes le hicieran “conejo” en un negocio en el que pretendían enviar 1.400 kilos de cocaína a Estados Unidos.

20 de enero 2007 , 12:00 a.m.

Eso dijo esa mujer esta semana, durante su segundo día de testimonio ante una Corte de Distrito de Washington donde se adelanta el proceso judicial contra la guerrillera.

De acuerdo con su testimonio, en el 2002 fue abordada por José Antonio Celis, un presunto narcotraficante interesado en restablecer contacto con las Farc para comprarles cocaína y que también fue extraditado a E.U. junto a ‘Sonia’.

Álvarez sostuvo ante la Corte que Celis era un viejo conocido de Raúl Reyes, miembro del secretariado de las Farc, ya que ambos habían realizado negocios de narcotráfico en el pasado.

La testigo, que había establecido lazos con el Frente 14 de las Farc en Cartagena del Chairá (Caquetá), viajó a la zona con una carta de Celis dirigida a Reyes en la que planteaba sus intereses.

El contacto inicial con las Farc lo hizo a través de Juan Diego Giraldo, el tercero implicado en este caso y hombre de confianza de ‘Fabián Ramírez’, jefe del Frente 14.

Giraldo, narró la testigo, la llevó ante Ramírez quien le explicó que Reyes se encontraba “atareado” con los diálogos de paz que se adelantaban con el gobierno de Andrés Pastrana y que por lo tanto sería él quien se encargaría.

Reunión en el Caguán Eventualmente se arregló una cita entre ‘Ramírez’ y Celis en el Caguán en la que pactaron la exportación de los 1.400 kilos. ‘Ramírez’, ‘Sonia’, y otros narcos –dijo la testigo–- participarían como ‘inversionistas’.

Sin embargo, cuando llegó el momento de cerrar el negocio, a Álvarez la dejaron por fuera. “Yo fui quien los puso en contacto y como se sabe en el narcotráfico nada se hace gratis. Esperaba mi parte”, dijo lo testigo.

Celis, afirmó, había prometido que le pagaría 60 millones de pesos, de los cuales solo recibió 10. Fue poco después cuando decidió convertirse en informante.

El cargamento partió rumbo a E.U. a mediados del 2002, pero de acuerdo con Celis, parte fue decomisado por las autoridades en Panamá y otros 20 kilos ‘desaparecieron’ de una de sus caletas.

Las Farc, no muy convencidos de la historia, comenzaron a exigir cuentas a los implicados, especialmente a Celis y a Giraldo, que también hizo parte de la operación.

Muchos de los detalles de su testimonio fueron sustentados a través de un video que presentó la Fiscalía y en el que aparecen Álvarez y Giraldo discutiendo pormenores de la transacción.

El video fue grabado por una cámara oculta en un auto proporcionado por la DEA.

Por el momento, sin embargo, la Fiscalía no ha presentado otras grabaciones en las que ‘Sonia’ –de acuerdo con el gobierno– discute operaciones de narcotráfico.

Hacia el final de la sesión, el juez James Robertson le advirtió a la Fiscalía que la exposición del caso estaba resultando sumamente compleja y que el jurado lucía distraído ante tantos detalles y nombres. El juicio continuará este lunes.

LAS REVELACIONES “Yo fui quien los puso en contacto y como se sabe en el narcotráfico nada se hace gratis. Yo esperaba mi parte”.

Dijo la testigo de la DEA ante la Corte que juzga a ‘Sonia’.

El contacto inicial con las Farc lo hice con Juan Diego Giraldo, hombre de confianza de ‘Fabián Ramírez’, jefe del Frente 14”