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Versión moderna de urbanidad de Carreño para hombres

¿Usted es de los hombres a los que les brotan sin límites pelos de la nariz y de las orejas? ¿Poco le importa que lo pillen con los calzoncillos rotos, motosos o manchados? ¿Es acaso de los que creen que contestar el celular en la mesa mientras cena le da un toque muy interesante?

20 de enero 2007 , 12:00 a.m.

Si sus respuestas fueron afirmativas, es evidente que poco le importa su imagen. Y es urgente que, por respeto a las demás personas y por su buena proyección, cambie sus costumbres y hábitos si no quiere seguir pareciendo un cavernícola.

Aunque han pasado 194 años desde que salió la famosa urbanidad de Carreño, muchas de sus normas siguen vigentes.

Diana Neira , filósofa y experta en glamour, modelaje e imagen , acaba de publicar el Manual imagen de hombre (de Villegas Editores) en el que señala algunas reglas con las que busca orientar a los hombres en asuntos tan mundanos y cotidianos como la apariencia física, el comportamiento en los viajes, la mesa, las entrevistas de trabajo, la casa e incluso al momento de conquistar a una mujer.

Al leerlo se recuerdan esos principios que mencionaba el venezolano Manuel Antonio Carreño en su Manual de urbanidad y buenas maneras, publicado en 1813.

Es más, la estructura del manual actual es muy similar a la del antiguo que no solo era para hombres, también incluía el comportamiento que debían tener las mujeres y además señalaba lo que él llamaba principios morales que están relacionados con Dios.

“Hoy en día hay pautas nuevas porque hombres y mujeres comparten espacios que no compartían antes, por eso era necesaria una guía”, señala Neira para explicar las razones por las que decidió escribir este libro.

Lo nuevo El manual de Neira no se refiere a las cartas escritas a mano, sino a las que se envían por fax o por correos electrónicos; tampoco a la correspondencia con esquelas sino a la de papel ejecutivo.

Y ni hablar de religión. Mientras Carreño señalaba como un deber sagrado “alabar a Dios y darle gracias por todos sus beneficios” al acostarnos y al levantarnos, el de Neira no toca el tema porque “sin discriminación de sexo, edad o credo”, su manual busca ser una guía “sin convertirse en Biblia” (ver entrevista).

Por eso, se refiere abiertamente a las relaciones sexuales, incluso entre parejas del mismo sexo y a cómo deben celebrarse las bodas cuando el hombre se casa varias veces o por diferentes ritos (dos hechos impensables en el de Carreño). Además, no deja un sabor machista como sí sucede con el del venezolano. Por ejemplo, les recuerda a los hombres que cuando no tengan mujeres en sus casas deben hacer el aseo .

Obviamente, como en ese tiempo no existía el sida, Carreño no se refiere al asunto, como tampoco a normas para el uso apropiado del celular.En cambio, Neira les recuerda a los señores que el celular no “es para llamar la atención” ni para dar estatus. “Su uso indica más telefonitis que posición económica”. También que no lo deben utilizar cuando están en la mesa de un restaurante elegante y menos en el baño. Sitio en el que además no deben saludar de mano ni al entrar ni al salir.

De igual forma, les da las pautas necesarias para antes, durante y después de los viajes, incluyendo el arreglo de la maleta, que en el siglo de Carreño corría por cuenta de las mujeres.

Para tener buena pinta La afeitada es al hombre lo mismo que el maquillaje a la mujer. Aunque esté de moda que los jóvenes entre 20 y 30 años se dejen la barba a medio crecer, esta no es una imagen adecuada para el campo laboral.

Es mejor evitar ropa interior de colores escandalosos y con demasiado diseño. Una prueba para determinar el color de la ropa que más conviene es poner una hoja de color blanco sobre el abdomen y comparamos: si es del mismo color de nuestra piel, somos de tono azul; si no, de tono amarillo.

Siempre es preferible para vestirse bien escoger materiales finos y evitar las mezclas. Puro lino, paño o cachemir.

En las relaciones sexuales no hay espacio para el egoísmo, ambos tienen que estar dispuestos a darse y a dar.

Las casas son como sus dueños. Mantenerlas en orden es el mínimo gesto de respecto con quien se convive.

El vehículo es una prolongación de la imagen. No importa la marca o el modelo sino lo que expresa su dueño al estar al volante.

Los roles masculinos y femeninos cambiaron.

Ahora son un complemento, por eso las pautas de convivencia también deben ser diferentes en estos tiempos”.

Diana Neira, autora de ‘Manual de imagen de hombre’.

1813 fue publicado el ‘Manual de urbanidad y buenas maneras’ de Manuel Antonio Carreño. Algunos aseguran que la edición fue en 1814.

¿Es un hombre integral? Según la autora de Manual imagen de hombre, 12 maneras de comportarse caracterizan a un hombre integral.

1. Posee discreción para aparentar no oír lo que a la pareja la intimida o molesta.

2. Sabe decir: “Te amo”.

3. Disfruta el beso en la boca.

4. Valora y reconoce cuando la otra persona se ha hecho un cambio.

5. Mira a los ojos al hablar.

6. Adopta una filosofía positiva constante, para ver el lado constructivo a todo y poder manejar conflictos y problemas, tomándolos como aprendizaje.

7. Tiene pudor. No a todos les gusta el estruendo que hacen algunos al sonarse, el chasquido de un cortauñas o ver a una persona desnuda pasearse con desparpajo ante los demás.

8. Es detallista. El problema más delicado se suaviza con un detalle acertado.

9. Da la importancia que tiene a la vanidad. Se quiere a sí mismo y descubre y alimenta la vanidad ajena.

10. Valora el sentido de la libertad. Sabe que el secreto está en sugerir sin imponer.

11. Recuerda que no somos dueños de la vida de nadie, que la única persona que siempre va a estar con uno es uno mismo.

12. Al terminar una relación asume la psicología positiva de inmediato: recuerda lo bueno y queda de amigo.

‘UNA NUEVA CLASE SOCIAL EMERGE Y NO SABE CÓMO COMPORTARSE’ La autora del nuevo manual de comportamiento, Diana Neira, dice que su libro responderá las inquietudes de aquellos que no tuvieron clases sobre el tema.

¿Qué cosas mantiene de manuales como el de Carreño y cuáles no? Hoy, el hombre y la mujer comparten espacios laborales y sociales, pero también se dividen responsabilidades domésticas y económicas que antes no.

Hay ejecutivas, ministras, presidentas. Esas circunstancias les cambiaron la vida a los hombres, que ya no saben cómo desenvolverse ante ellas. Sigue el respeto por la vida laboral y el mantener una armonía.

Usted asegura que una clase media está emergiendo, que no sabe cómo comportarse...

Hasta los años 60 había una materia en los colegios llamada cívica y urbanidad, que enseñaba, por ejemplo, cómo comer en la mesa. Eso se acabó. Y a eso se agrega que hoy los niños crecen solos, llegan del colegio y comen frente al computador. Cuando crecen sienten vacíos en su educación: ¿Cómo me comporto en una entrevista, debo saludar de mano? Este es un libro en el que se encuentran esas respuestas. No pretende ser la Biblia.

¿Cómo surgió el libro? De inquietudes de mis estu-diantes. Soy profesora de etiqueta hace 20 años de empresarios, políticos y militares.