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Campaña antinarcos baja en 40% la violencia en Michoacán

Todo indica que tras la dilatada controversia sobre la legitimidad del triunfo del presidente Felipe Calderón en las urnas, su apuesta para cimentar su gobernabilidad sobre todos los mexicanos es atacar con mano dura al narcotráfico, que se expandía incontroladamente por buena parte del país. En seis años de mandato, el gobierno de Vicente Fox dejó un rastro de 9 mil muertes violentas por esta causa.

19 de enero 2007 , 12:00 a.m.

Y lo ha hecho a través de una alianza con una institución bastante olvidada en México: el Ejército.

La ‘Operación Michoacán’, que incluyó 5 mil efectivos en ese estado para el combate a la delincuencia organizada, se inició con toda la fuerza en diciembre, a unas semanas de la posesión de Calderón.

Después siguió Tijuana y ahora se extiende a Guerrero, donde hubo 355 ‘ejecuciones’ solo el año pasado.

Indiferente a las críticas, el presidente Felipe Calderón salió a dar su primera conferencia de prensa, a 45 días de su gobierno, y declaró que “en el caso del operativo en Michoacán, los asesinatos se han reducido 40 por ciento, lo cual es un motivo de satisfacción”.

Calderón, que entró a gobernar en medio de un enfrentamiento radical con el Partido de la Revolución Democrática (PRD), de su adversario, Andrés Manuel López Obrador, quien trató infructuosamente de impugnar su triunfo, ha logrado negociar precisamente con dos perredistas, y con el alcalde de Tijuana, que pertenece al Partido Revolucionario Institucional (PRI).

Pero, aunque los principales focos de violencia están siendo atacados por el Gobierno y la opinión pública está de acuerdo, no faltan las críticas.

“Calderón manda un mensaje a la opinión de que alguien está tomando decisiones en la Presidencia (...) El problema es más complicado, se necesita hacer otras cosas para volver al narcotráfico un problema de seguridad pública y no de seguridad nacional (...) hay que hacer reformas de largo alcance e introducir modificaciones en las policías, en el sistema de justicia”, anotó el analista Jorge Chabat en El Universal.

Por todos los flancos Uno de los más cercanos a López Obrador, el diputado de izquierda Manuel Camacho Solís, afirma que “hay que integrar equipos confiables de inteligencia, coordinación de toda la cadena de seguridad y justicia, seguimiento del dinero para detectar los apoyos y las redes de control y blindaje (político, institucional y mediático) de la política”.

Es solo el principio, pues ya se anuncia la implementación de nuevos operativos. Lo cual, según otros, no bastará.

Así lo afirma el periodista Raymundo Rivapalacio: “Llegará el momento en que todos los soldados, todos los marinos y todos los policías federales no alcanzarán para realizar operativos múltiples por tiempo indefinido. Hay que ir al corazón de la delincuencia organizada y dirigirse hacia los políticos y los jefes policiales que les brindan un escudo de impunidad”.

Pues no hay que olvidar que uno de los principales cómplices son las propias autoridades. Es el caso de Tijuana, donde Calderón ordenó desarmar a la policía local, pues hay casos documentados de complicidad entre policías y mafiosos (ver recuadro).

2.500 policías de Tijuana, bajo sospecha de corrupción TIJUANA (AFP) Unos 2.500 policías de la ciudad mexicana de Tijuana (noroeste), que permanecen desarmados desde el 4 de enero, debieron abandonar el miércoles todas sus tareas de vigilancia para acudir a declarar ante la Procuraduría General (PGR), según informaron jefes policiales.

De acuerdo con el secretario de Seguridad Pública, Luis Algorri, el lunes la policía de esta ciudad fronteriza con Estados Unidos recibió una citación para que los 2.500 efectivos se presentaran a declarar con “carácter urgente”.

Por su parte, el director de la policía, Víctor Zatarain, se quejó de que este hecho dejaba “vulnerable” a la ciudad, debido a que todos los efectivos tuvieron que concentrarse frente a la sede de la Procuraduría General.

“La autoridad federal dijo que, de no presentarse, los agentes serán sancionados y llevados con la fuerza pública. El citatorio es para la totalidad de los policías del municipio”, dijo a la AFP.

Los 2.500 agentes de la policía fueron desarmados como parte del denominado ‘Operativo Tijuana’, que ha supuesto el despliegue en esta localidad de 3.296 efectivos de las fuerzas federales, como parte de la estrategia del presidente Felipe Calderón para combatir el narcotráfico.

Precisamente ayer, la Procuraduría mexicana informó que uno de los principales traficantes de marihuana en México, Pedro Díaz Parada, fue detenido en Oaxaca (sur).

355 ‘ejecuciones’ Hubo solo en el año 2006 en el estado mexicano de Guerrero, por cuenta de las ‘vendettas’ entre narcotraficantes que tienen asolados cada vez más territorio de ese país