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Crece preocupación ante aumento en el déficit de la cuenta corriente

A diferencia de la mayoría de países que han tenido revaluación de sus monedas, Colombia presenta un significativo y creciente déficit en la cuenta corriente de su balanza de pagos, que está preocupando a los analistas.

18 de enero 2007 , 12:00 a.m.

Según la Comisión Económica para América Latina, Cepal, se estima que la región Latinoamericana registró en el 2006 por cuarto año consecutivo un hecho sin precedentes: un superávit en la cuenta corriente de la balanza de pagos de 51.000 millones de dólares.

Ocho países registraron un saldo positivo en esa cuenta: Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Ecuador, Haití, Perú y Venezuela (ver tabla) De éstos, los mayores incrementos fueron los de Bolivia, Chile, Ecuador, Venezuela y Perú.

A diferencia de estos países, Colombia sigue con déficit en la cuenta corriente.

Para el analista Mauricio Cabrera, “la revaluación del peso ha sido de las más altas en el mundo y a diferencia de la mayoría de los países que han tenido revaluación, Colombia presenta un significativo y creciente déficit en la cuenta corriente de su balanza de pagos que, en condiciones normales, debería inducir el proceso contrario, es decir la devaluación del peso”.

En opinión del columnista de PORTAFOLIO si el peso colombiano se ha revaluado a pesar de que las importaciones son mayores y crecen más rápido que las exportaciones, es simplemente porque ha habido grandes ingresos de capitales -lícitos e ilícitos- que compensan el déficit comercial y crean un exceso de oferta de dólares”.

Para el ex ministro de Hacienda, Juan Camilo Restrepo. se empieza a visualizar una debilidad estructural en las exportaciones del país, que debe comenzar a corregirse.

Un dato muestra el dinamismo de la agricultura brasileña, por ejemplo, resalta el ex ministro Restrepo. “A pesar de haber tenido que soportar una revaluación en los últimos años acaso más fuerte que la nuestra. “En el 2006 las exportaciones agroindustriales del Brasil ascendieron a la impresionante cifra de 49,4 billones de dólares, mientras que las importaciones fueron apenas de 6,7 billones de dólares. Es decir el saldo de la balanza comercial de los ‘agronegocios’ brasileros, como allí los llaman, alcanzó un admirable 93 por ciento de superávit con un saldo positivo de 46 billones de dólares.

Brasil, hoy en día, es una de los gigantes mundiales en la exportación de alimentos y de materias primas agropecuarias de todo género.

El ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla, en un artículo de opinión publicado en varios diarios del país, señaló que no se justifica la preocupación. “Me parece perfectamente razonable que un país con escasez de capital reciba, dentro de límites razonables, como está ocurriendo, ahorro del resto del mundo. No me parece muy atractiva la otra opción: que exportemos parte de nuestro ahorro para financiar el déficit de países con capital abundante”.

En opinión del ministro de Hacienda “ el déficit externo colombiano, a diferencia de lo observado en otras épocas y en otras latitudes, no tiene contrapartida en una presión fiscal (el déficit es cercano a cero) ni en una presión por el lado del consumo de los hogares, sino en una enorme presión de la inversión privada”.

Según el ministro de Hacienda esta inversión contiene inversión extranjera directa en unos montos -alrededor de 4 por ciento del PIB en los últimos dos años-- que sobrepasan, muy ampliamente, el tamaño del déficit externo total.

1,3 por ciento del PIB, se estima fue el déficit en cuenta corriente exhibido por el país en el 2006