Archivo

El Santuario entierra a 15 de sus hijos más queridos

La unión de la familia Aristizábal siempre causó admiración entre sus vecinos del centro de El Santuario (Antioquia).

17 de enero 2007 , 12:00 a.m.

Paradójicamente, ahora este tradicional municipio del oriente antioqueño está de luto por la muerte de 12 de sus integrantes en el accidente vial ocurrido el lunes en el César, cuando retornaban de un paseo que habían organizado en Santa Marta (Magdalena).

El choque se produjo cuando la buseta de turismo en la que viajaban estaba a 15 kilómetros de Bosconia.

Según uno de los sobrevivientes, una llanta se le estalló y su conductor perdió el control. Luego se estrelló de frente contra una tractomula cargada de carbón.

Sin embargo, las autoridades viales de la zona explicaron, horas después de la tragedia, que la buseta había recibido el impacto del camión porque este se quedó sin dire cción. El chofer de la tractomula, Pedro Infante, de 33 años, quedó herido y la Fiscalía lo investigará por el delito de homicidio culposo.

Ayer eran esperados en El Santuario los cuerpos de Óscar Pineda, su esposa Marina Gómez Aristizábal y los de sus hijos Natalia, Sebastián y Carolina; también el de Vicente Aristizábal y su hijo Carlos y los de Isaura Aristizábal, Francisco Ramírez, César Pineda y Fernando Salazar.

Igualmente los cadáveres del dueño del bus, Jesús Gómez; del conductor, Rodrigo Giraldo, y los de Fernando Zuluaga y el de un bebé de 6 meses.

También fallecieron otras cuatro personas: Víctor Duque y Patricia Rivera – quienes, respectivamente, serán sepultados en Bogotá y Cúcuta– y el médico Jairo Acevedo y su esposa Marina Pineda, quienes serían llevados a Medellín.

La familia Aristizábal es una de las más tradicionales de este municipio, en el que buena parte de sus habitantes han emigrado a otras ciudades para ganarse la vida como comerciantes. La Alcaldía decretó tres días de duelo.

Solo Isaura y Francisco vivían en El Santuario. Pero cada año se reunían con el resto de sus allegados para pasar Navidad y Año Nuevo. Unos permanecían en el pueblo y otros se hospedaban en una finca cercana. Luego se iban para la Costa, aprovechando una afiliación al Club Los Manglares, en Santa Marta.

Este año, viajaron en la buseta a las 4 a.m. del 9 de enero, aún con el trasnocho de la celebración de Reyes. Jesús Gómez viajó a Santa Marta en avión con su esposa y su hija, pero se devolvió en la buseta para ayudarle a su conductor en el recorrido de regreso.

“Decían que estaban pasando bueno. Fue el mejor paseo porque solo faltamos tres”, dijo Erika Salazar Aristizábal. Disfrutaban juntos y juntos serán velados hoy en el colegio María Auxiliadora.

CUATRO ACCIDENTES AL DÍA EN TEMPORADA.

De acuerdo con estadísticas del Fondo de Prevención Vial, en la Troncal del Magdalena se presentan, en temporada baja, un promedio de dos accidentes diarios. En temporada alta los choques suben a cuatro diarios.

Según Daniel Ruiz, director regional del organismo, esta carretera “es de cuidado” por tres razones: la primera es el agotamiento de los conductores.

Una encuesta del Centro Nacional de Consultoría con 1.150 choferes detectó que cada uno trabaja 99,9 horas a la semana. Lo adecuado son 48, según el Código Laboral.

El segundo factor son las deficiencias mecánicas. El Fondo evaluó 900 tractomulas que transportan carbón y más del 50 por ciento tuvo fallas.

Una tercera causa es que la vía es angosta y tiene muchos huecos.