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Batuta paisa dirigió en Berlín

El domingo pasado, once meses y 16 días antes de cumplir 30 años, el director de orquesta colombiano Andrés Orozco Estrada trepó con éxito a uno de los peldaños más codiciados por los músicos del mundo: la dirección de un concierto en la Sala Principal de la Filarmónica de Berlín.

16 de enero 2007 , 12:00 a.m.

En el legendario escenario se consagraron figuras como Herbert von Karajan, Simón Rattle y Claudio Abbado. Desde su remodelación, en 1963, es la sala con mejor acústica en Europa.

Orozco fue invitado por la Radio Cultural de Alemania, que lleva una década identificando “talentos y promesas firmes” de la música clásica para presentarlos en “sociedad profesional”, actuando como solistas o directores de la Sinfónica de Berlín.

Para su premiere, el director colombiano y el director musical del programa Debut de la emisora, Wolfgang Hagen, escogieron un repertorio “tan armónico como complicado” que comenzó con la Sinfonía No. 25, de Mozart, una de las dos únicas sinfonías compuestas por el austriaco en clave menor.

La segunda y tercera piezas interpretadas fueron Concierto para contrabajo y orquesta No. 21, del italiano Giovanni Bottesini, y Rapsodia sobre un tema de Paganini opus 43 para Piano y Orquesta, del ruso Sergei Rachmaninov.

En ellas, guió al contrabajista eslovaco Roman Patkolo, que a sus 25 años es uno de los solistas que más se destaca en la Orquesta de la Ópera de Zurich, y al pianista ruso, Eduard Kunz, de 27 años, que recibe apoyo de la BBC.

Para cerrar, el director paisa escogió la Suite para orquesta, de la ópera El maravilloso mandarín, de Béla Bartók que, a juicio de la crítica, “es una de las piezas más complicadas del compositor, por su diversidad rítmica y nivel de apasionamiento”.

La conducción segura y emotiva de la obra de Bartók le valió al colombiano, al final del concierto, cuatro llamadas del público –cerca de 800 personas–, 250 de los cuales eran diplomáticos, parlamentarios y representantes de la colonia colombiana y latinoamericana, invitados de la Embajada de Colombia en Berlín.

Orozco lleva una carrera de diez años en Austria. Estudió dirección de Orquesta en Viena, en la Universidad de Música y Artes. Fue director debutante en orquestas austriacas y desde 1995 es director titular de la Orquesta Recreation de Graz.

“Instalarme en Austria para continuar mi formación y experiencia como director no me ha alejado de Colombia –dijo Orozco–. Este año continuaré mi función como director asociado de la Filarmónica de Bogotá, con la que hay proyectos de apoyo a talentos jóvenes”. Para él, haber tomado la batuta de la Sinfónica de Berlín ha sido “un peldaño que todo músico respeta, ambiciona, valora y conserva como un talismán de fuerza”.

LA CALIFICACIÓN DE LOS MÚSICOS.

Los músicos de la Sinfónica de Berlín calificaron así a Orozco: “Estuvo muy concentrado. Nos mostró un buen manejo. En la obra de Bartók, Orozco sacó de la manga su fuego latino y su contagiante entusiasmo por la música”, dijo el timbalista Erich Trog.

“Ha sido un gusto trabajar con él, tiene un excelente conocimiento del repertorio europeo y no tiene que esforzarse para hacerse entender. Es una cualidad que cualquier director sabe lo que vale –dijo Olga Polanski, primer violín de la orquesta–. Será interesante ver lo que el tiempo y la experiencia hagan con él –agregó–. Es importante que ya se desempeña en una plaza como Austria, desde donde es visible para otros escenarios como este de Berlín”.