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Se crecieron los costos del preescolar

Llegó la hora de iniciar clases para los estudiantes de calendario A, y con ella el ‘dolor de cabeza’ de muchos padres: la matrícula, la pensión, la lista de libros, los uniformes y a hacer frente a pensiones que en muchos casos resulta más barato o cuesta lo mismo tener a los hijos en universidad que en el jardín.

15 de enero 2007 , 12:00 a.m.

Si el hijo entra a un curso inferior a primero de primaria, prepárese para los pedidos exóticos: 12 ó 15 rollos de papel higiénico, que en salones de 20 niños significa entre 240 y 300 rollos por curso.

Pero esa es apenas una de las excentricidades que suelen pedir en algunos colegios de preescolar. A otros niños les piden además uno o dos empaques de pañitos húmedos, en la presentación más grande. A cada estudiante le exigen entre una y tres resmas de papel oficio y carta. Y para completar, no faltan los jardines que en su lista incluyen: jabón líquido, bombillos, limpiavidrios e incluso un trapero.

Eso no evita que en los grados previos al inicio de la primaria formal (maternal, párvulos, prejardín, jardín, kínder y transición), tenga un costo promedio de 550.000 a 800.000 pesos mensuales.

Con esos costos los padres terminan pagando durante seis mes cuatro millones de pesos o más, que es lo mismo que cuesta un semestre en una universidad promedio en el país.

Claro que hay jardines en los que resultaría más económico y en donde los costos no tienen comparación con los de la universidad, sobre todo porque esos precios sólo incluyen una jornada que arranca a las 8 de la mañana y va hasta las 12 o 12:30 del mediodía.

El otro, gran lío que enfrentan los padres por estos días es conseguir en un solo lugar toda la lista de libros y útiles escolares que piden en los colegios.

Algunos establecimientos educativos piden libros o uniformes que sólo se consiguen en un determinado lugar.

Si bien la ministra de Educación, Cecilia María Vélez, recordó que los colegios no pueden exigir que los útiles o uniformes se compren en un determinado lugar y que es función del consejo de padres vigilar que esto no ocurra, la realidad en algunos colegios es que los libros se compran en determinadas librerías y los uniformes en almacenes sólo se consiguen en un lugar debido a los escudos y emblemas de cada colegio.

La funcionaria recordó que esas irregularidades, los padres las deben denunciar en las secretarias de educación de cada municipio que son las encargadas de investigar y aplicar las sanciones.

En todo caso, vale recordar que en el país hay colegios con precios y calidad para todos los gustos y todos los presupuestos, finalmente son los padres los que seleccionan el colegio de sus hijos ya que por suerte el país ofrece sector público y privado (de precios bajos) y buena calidad educativa.

CREDITO PARA LOS UTILES Para los padres que suelen usar por estos días la frase de “no hay para comer, mucho menos para comprar esas listas tan costosas que exigen los colegios”, les salió una solución, por lo menos en Bogotá. Una empresa les está ofreciendo crédito.

En efecto, la distribuidora y comercializadora de energía Codensa presentó un crédito para que sus clientes puedan adquirir sus listas de colegio con cargo a la factura del servicio de energía.

Las compras denominadas ‘crédito fácil’ las pueden hacer en almacenes como Panamericana, Exito, Cafam y Colsubsidio.

El mecanismo de financiación tiene vigencias hasta el próximo 28 de febrero y la forma de pago es similar a la que emplea esa compañía para los créditos de los electrodomésticos.

OTRAS VACACIONES La ministra de Educación, Ceciia María Vélez dijo que en la actualidad su despacho realiza un estudio que servirá para evaluar la posibilidad de implementar una semana de vacaciones en el segundo semestre.

La funcionaria agregó que en todo caso, el nuevo receso escolar le garantizaría las cuarenta semanas educativas que deben cumplir todos los estudiantes de primaria y secundaria del país.

Según la titular de la cartera de educación, esa semana de receso para los estudiantes no significaría una semana de descanso para los profesores.

Una vez finalizado el estudio, la propuesta se pondrá a consideración de las secretarías municipales de educación para que apliquen el receso bajo la supervisión del Ministerio.

En principio esa semana sería en octubre de cada año