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‘Corren’ 500 kilómetros la fábrica de Quaker en Cali

Guillermo López, un veterano trabajador de la fábrica de Quaker en Cali, estaba ayer en una encrucijada: no sabía si montarse en el bus que debía llevarlo, junto con los otros empleados, a la nueva sede de esa empresa en Facatativá (Cundinamarca) o quedarse sin trabajo porque su familia no puede viajar.

10 de enero 2007 , 12:00 a.m.

La esposa y los suegros dependen de López. Y él, como los otros 91 empleados de la compañía, hasta el último momento seguía dudando sobre la conveniencia del traslado.

Tanta era la incertidumbre que anoche, al cierre de esta edición, cuatro buses contratados para el viaje seguían esperando la orden de partida en la puerta de la que por 53 años fue la sede de la empresa, en el barrio Salomia.

Los directivos de Pricol Alimentos S.A., la compañía que los colombianos conocen como Quaker, atendían las inquietudes y se esforzaban por convencer a su gente.

El argumento central de la empresa para irse a Facatativá, 500 kilómetros hacia el norte, es que el 52 por ciento de sus ventas se produce en el centro de Colombia.

La compañía es una de las más importantes en el mercado de cereales y ha llegado a comercializar 11.000 de las 20.000 toneladas que se producen en el país.

“Nosotros, por competitividad, tenemos que estar donde está el consumo. Se trata de atender las necesidades del mercado que existe hoy”, explicó ayer la vocera de Pricol, Patricia Ceballos.

Según Ceballos, desde hace 45 días se inició el proceso de notificación a los empleados. Hubo reuniones, se escucharon inquietudes y se les ofreció asesoría para el viaje.

Pero el presidente del Sindicato, José Sánchez, sostiene que se trata de una decisión acelerada porque no se pensó en lo que significa un trasteo con todo y familias.

“Aunque aquí nos dicen que nos van a dar todas las garantías, la verdad es que nos van a desestabilizar”, dijo otro trabajador. Él tuvo que sacar del colegio a sus 3 hijas.

Ofrecen garantías El 24 de noviembre se anunció internamente la decisión. Según los directivos, la empresa diseñó un programa de beneficios extralegales para facilitar el traslado. Pricol ofreció cobertura total de movilización, tanto para el trabajador como para las familias.

También incluyó gastos de alojamiento por un mes; asesoría para adquirir vivienda en Facatativá, el vecino municipio de Mosquera o incluso Bogotá, auxilio de arriendo del 25 por ciento durante ocho meses y un bono de traslado.

Y para los empleados con hijos prometió un auxilio educativo por un año.

“Entendemos las preocupaciones, pero estamos garantizando trabajo para ellos y ofreciendo las mejores condiciones posibles”, dijo Ceballos.

En el proceso, 12 empleados decidieron retirarse de la compañía, tras un acuerdo económico. Y muchos otros esperaban que con la llegada del nuevo año la empresa hubiera cambiado de planes.

Pero la decisión estaba tomada y por eso los buses llegaron ayer a la fábrica.

Al caer la tarde de ayer, delegados del Ministerio de Protección Social seguían intentando una mediación entre los trabajadores que no quieren irse y la compañía.

MOVERSE LES CUESTA $ 2.500 MILLONES El traslado de la factoría de Pricol Alimentos tiene un costo de 2.500 millones de pesos. Incluye el apoyo para que los trabajadores se instalen en su nuevo lugar de trabajo en Cundinamarca.

Desde 1953 la compañía llegó a las instalaciones de Cali. Pricol indicó que no ha tomado una deci- sión sobre el futuro de esa sede.

En la década pasada se fueron tres multinacionales de Cali. Esa ‘desbandada’ frenó y, según el Banco de la República, la economía regional crecerá un 7 por ciento. Pero los sindicalistas decían ayer que el empleo que se va no vuelve.

EMPRESA OFRECE GARANTÍAS ''La empresa tiene un plan completo. Se darán auxilios y apoyo para que los trabajadores se sientan como en casa”.

Patricia Ceballos, vocera de Pricol.

EL VIAJE, UNA DECISIÓN DIFÍCIL No es fácil dejar todo y cambiar de vida por completo. La empresa no pensó en nosotros como personas”.

José Sánchez, Sindicato Pricol