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¡El club de los herbívoros felices!

¿Sabía que muchas familias no consumen la cantidad mínima recomendada de dos porciones de fruta al día, porque les resulta engorroso o les da pereza pelarla, y debido a ello optan por ingerir jugos, yogures con trozos o líquidos, que no tienen la misma calidad nutricional de los vegetales frescos?

10 de enero 2007 , 12:00 a.m.

Sin llegar a estos extremos, estudios muestran que la mayoría de las personas sabe que las frutas y verduras benefician la salud y ayudan a prevenir las dolencias y trastornos que afectan a más personas, pero pocas consumen la cantidad suficiente. Eso se debe a que la dieta verde no les resulta seductora, al tiempo y esfuerzo que les supone adoptarla y porque no saben cómo hacerlo.

Los expertos recomiendan comer más frutas y verduras porque son fuentes excelentes de antioxidantes (vitaminas C y E, betacarotenos), los cuales ayudan a prevenir las dolencias que más amenazan la vida, como el cáncer y los trastornos cardiovasculares.

También las aconsejan porque contienen abundante fibra dietética, que evita el estreñimiento, previene los desórdenes coronarios y algunos tumores, como el de colon, y juega un papel importante en el control del peso.

Además, los vegetales son ricos en todo tipo de vitaminas, esenciales para mantener el organismo en forma y libre de enfermedades, desde los primeros años de vida.

“Para comer más frutas, granos y verduras hay que cambiar los hábitos nocivos por otros más saludables, sin necesidad de entrar en la filosofía o el fanatismo que rodea a este método y teniendo en cuenta que la salud proviene de una alimentación racional y equilibrada para toda la vida”, explica Esther de la Paz, experta en nutrición vegetariana.

El verde revitaliza “No hay una única sustancia que por sí sola nos proporcione una salud maravillosa, pero podemos comenzar por ayudar al organismo dándole alimentos revitalizantes, que le ayuden a restaurarse y empiecen a luchar contra las agresiones diarias como la contaminación ambiental, el humo del tabaco, el estrés o la ansiedad”, señala la experta.

“En las comidas conviene introducir verduras y frutas que neutralicen el exceso de ácido en el organismo, el cual es responsable de la sensación de cansancio o debilidad permanente”, señala de la Paz, que sugiere consumir alimentos como el limón, la mandarina, la ciruela, la manzana, el melocotón, la uva y el plátano, además de frutos secos como las ciruelas pasas, el higo, las uva pasas y la almendra”.

También recomienda a los principiantes que agreguen a su dieta hortalizas (achicoria, berenjena, berro, col, calabacín, calabaza, endibia, escarola, espárrago, lechuga, judía verde, pepino, alcachofa, guisantes, zanahoria, remolacha, castañas, patata, aguacate y aceitunas), así como legumbres (una vez al día).

Además de los ingredientes vegetales, es muy saludable incluir en la dieta lácteos (leche, yogur, requesón, cuajada, queso) y huevos; emplear sal marina o de polvo de algas, azúcar moreno y harinas biológicas; cocer los alimentos al vapor o asados en el horno, y no usar conservas.

Para José L. Cidón Madrigal, experto en nutrición y homeópata, “aunque tienen perfiles nutricionales diferentes y día a día se descubre el potencial preventivo de determinadas comidas, todos los vegetales son ricos en minerales, oligoelementos, vitaminas y factores protectores y no hay uno que sea el doble o triple de mejor que otros o más saludable”.

Para mejorar los hábitos.

“Lo más sencillo y eficaz para quienes quieren dar un contenido más verde a su alimentación, pero no les apetecen los vegetales, no están iniciados este tipo de comidas o no pueden estar pendientes de las recetas que consumen, consiste en ir cambiando los malos hábitos nutritivos”, señala José L. Cidón Madrigal, experto en nutrición.

El cambio radica en “reemplazar poco a poco las comidas rápidas, los alimentos basura y los productos refinados por un mayor contenido de frutas y verduras en general, sin centrarse en ninguna”.

El experto aconseja probar con las verduras de la dieta mediterránea, “desde los brócolis, los puerros y el apio hasta los colinabos, las coles de Bruselas y la rúgula, y la gran variedad de productos que componen esta saludable alimentación”.

Todas las frutas son buenas, aunque conviene consumir con más moderación las dulces, como las uvas, el melón o el plátano, debido a que además de ser más indigestas, su alto contenido en azúcares produce picos de glucemia que despiertan el apetito, lo cual puede contribuir a un exceso de peso.

Para el médico naturista Armando Cuadra Pérez, “en materia de dieta vegetal no hay una fruta o verdura mejor que otra, ni preferencias, sino que lo importante es comenzar a incorporar a la dieta vegetales lo más variados y abundantes posibles”.

Aunque “para los no iniciados pueden ser recomendables las coles y espinacas, así como las peras, manzanas y uvas, las cuales aportan más fibra y se caracterizan por un color vívido, el cual denota su riqueza en minerales, vitaminas, sustancias antioxidantes, flavonoides y otros fitocompuestos: sustancias vegetales protectoras”, indica Cuadra Pérez.

Aunque los vegetales crudos pueden ser algo más beneficiosos que los cocidos, lo importante es consumir la suficiente cantidad, ya sea frescos, congelados o enlatados, afirma la nutricionista alemana Kristi Steinmetz, coautora de una revisión de más de 200 estudios que confirma que quienes más consumen vegetales tienen cerca de la mitad del riesgo de desarrollar ciertos cánceres, comparados con quienes ingieren pocos.

AVANCES.

DESCUBREN OTRA FUENTE DE CÉLULAS MADRE WASHINGTON (EFE) Científicos de la Escuela de Medicina de la Universidad de Wake Forest (E.U.) descubrieron que el líquido amniótico, que rodea a los embriones en desarrollo, también son una fuente de células madre. Según el informe, publicado en la revista ‘Nature Biotechnology’, tales ya han sido utilizadas para crear tejido muscular, óseo, vasos capilares, nervios y células hepáticas. Los científicos indicaron que estas células madre traen consigo la promesa de sustituir células y tejidos lesionados en males como la diabetes y el mal de Alzheimer. Hasta ahora, este material genético se obtenía, sobre todo, de fuentes como el cordón umbilical, la médula ósea y embriones de laboratorio, lo que ha generado toda clase de discusiones éticas. .

PARTÍCULA CLAVE PARA DETENER EL CÁNCER CHICAGO (AFP) Una nanopartícula que se ‘pega’ a los tumores cancerígenos y se acumula a su alrededor a manera de coagulación puede resultar clave para detener el aumento de células malignas, según un estudio divulgado esta semana en Estados Unidos. La partícula imita la manera como las plaquetas se acumulan en el sitio de una herida.

Los científicos esperan que, al controlar la partícula, puedan utilizarla para identificar diversos tipos de cáncer y utilizarla para aplicar medicamentos directamente sobre el tumor.

Esto supone un gran avance con respecto a la técnica de ataque total de tratamientos como la quimioterapia, que daña células tanto cancerosas como sanas.