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Qué le pasa a la prensa venezolana

En concreto, en el día a día, los periodistas no sienten una limitación sistemática a la libertad de expresión o información. Cierto es, hasta ahora, que en Venezuela no hay medios cerrados ni periodistas encarcelados, pero sí hay muertos, demandados y multados tras años de intemperancia verbal y en medio de una polarización política que, sin duda, ha cambiado la forma de ejercer el oficio.

07 de enero 2007 , 12:00 a.m.

Una consulta hecha por EL TIEMPO muestra cómo, más allá del próximo –e “irrevocable”, según el presidente Hugo Chávez– cierre de las transmisiones públicas del canal Radio Caracas Televisión (RCTV), el periodismo venezolano resiente las amenazas legales y políticas que penden so-bre los medios y periodistas que expresen, con mayor o menor acidez, alguna crítica contra el Gobierno.

Algunos reporteros lo dijeron con nombre y apellido, otros amparados en el off the record que no sólo protege su integridad, sino la capacidad de seguir teniendo acceso a las fuentes oficiales.

¿Cómo percibe, como periodista, su ejercicio de la libertad de expresión en el país? Un corresponsal extranjero, con más de cinco años ejerciendo en Venezuela, advierte: “Chávez ha aprendido a burlarse de las tradicionales formas de medir la libertad de expresión, que por años han dependido de contabilizar medios cerrados, periodistas presos o ataques a instalaciones. Estos indicadores resultan poco útiles para dar un panorama de la situación”.

Sin excepción, los nueve periodistas que conversaron con EL TIEMPO apuntaron que la radicalización política, agudizada por los desafueros verbales del presidente Hugo Chávez e imitada por la oposi-ción, ha hecho que todo lo que se escribe sea leído con los lentes de la polarización.

Marca psicológica “Cualquier cosa que se diga es un estigma. Antes nadie ponía en duda la objetividad de nuestra cobertura. Hoy, si votaste por uno o por otro, significa que tu trabajo es parcializado, y es una marca psicológica terrible”, dice una reportera también off the record.

Esa estigmatización y una serie de instrumentos legales promovidos por el Gobierno han fomentado la sensación y la práctica de la censura.

Laura Weffer, de El Nacional, señala que estas medidas “están siempre presentadas bajo la incuestionable figura de una legislación necesaria y enfocada hacia la protección del público”, lo que ha generado “temor entre los periodistas que, para no incurrir en desafueros que pongan en riesgo a sus medios, se autocensuran”.

Sin embargo, la periodista Sandra La Fuente, autora del libro El acertijo de abril, añade una nota autocrítica: “En momentos en los que los principios deontológicos del oficio están a prueba, hemos fallado. Salimos de nuestro rol; nos dejamos vencer por la polarización. Prácticamente no existen en la actualidad medios imparciales, hay medios progobierno y de oposición”.

Los periodistas destacan la falta de acceso a la información oficial como otro de los principios más violentados. “El Gobierno trata la información oficial y luego pública, como si fuera su propiedad, y si conseguir simples datos es complicado, más difícil es que un vocero te dé una opinión o interpretación a tiempo”, expone Phil Gunson, corresponsal de Newsweek y The Economist.

Ante esa restricción, advierte el director de Inter Press Service en Venezuela, Humberto Márquez, los periodistas corren el riesgo de perder su capacidad de “alerta temprana, si cada día se topan con una fortaleza en la que Presidente, pueblo, poderes, partido y prensa (las cinco P) sean una sola y misma cosa”.

LA POLARIZACIÓN.

‘‘El mayor enemigo del reportero que, a pesar de las circunstancias, procura ceñirse, con conciencia ética, a su trabajo, es que una mitad de Venezuela jamás le creerá. Sandra La Fuente, periodista autora de ‘El acertijo de abril’.

ALGUNOS HITOS DE LA PRENSA CON CHÁVEZ.

2002. El fotógrafo Jorge Tortoza es asesinado el 11 de abril. Los medios privados no transmiten una marcha que solicitaba la vuelta de Chávez a la Presidencia tras el golpe.

2003. Sentencia de Tribunal Supremo que desconoce carácter vinculante de decisiones de la Corte Interamericana de DD.HH. (protección de periodistas).

2004. Se aprueba la Ley de Responsabilidad Social en Radio y Televisión, también conocida como ‘Ley de Contenidos’ o ‘Ley Mordaza’, por la oposición.

2005. Aprueban reformas al Código Penal, en las que se aumentan penas de delitos como vilipendio, infamia e injuria. Se duplican si son contra funcionarios.

2006. Chávez anuncia que no renovará la concesión al canal RCTV. El secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, pidió el viernes pasado revisar dicha decisión.