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Que el deterioro de huesos y articulaciones no lo incapaciten

Las víctimas de enfermedades en huesos y articulaciones van en aumento en el país. Según datos del Instituto Nacional de Osteoporosis, en el 85 por ciento de los casos, la enfermedad la sufren mayores de 40 años y de cada diez personas, tres son víctimas de ella y de la osteoartritis.

06 de enero 2007 , 12:00 a.m.

Se calcula, además, que el 95 por ciento de los adultos mayores ha presentado, en algún momento de su vida, dolor en algunas de sus articulaciones, lo que con frecuencia indica el comienzo de la artritis, aunque esta enfermedad puede comprometer a personas principalmente mujeres entre los 25 y 55 años. Sin embargo, hay quienes la desarrollan en edades tempranas, lo que hace más complicado su tratamiento.

Y es que la artritis es una enfermedad crónica que daña las articulaciones de manos, codos y hombros pero también puede presentarse en rodillas y tobillos.

Los actuales tratamientos en algunas ocasiones son abandonados por los pacientes debido a los efectos secundarios y muchas veces, al ver una escasa mejoría.

Otro de los males comunes de hoy es la fibromialgia, una enfermedad recientemente descrita en la medicina que igual que la artritis o el reumatismo tiene causas desconocidas. Hasta ahora no existen exámenes para diagnosticarla y solo se hace a través de un interrogatorio y un examen físico.

Lo cierto es que suele identificarse por dolores musculares, óseos, cansancio generalizado, agotamiento físico asociado a la depresión, pérdida del sueño y molestias gástricas.

ALERTA Aunque no existen estadísticas exactas en el país que digan a ciencia cierta cuál es la incidencia de estas enfermedades, los estudios concluyen que entre el 2,5 y el 3 por ciento presentan síntomas obvios y, por eso, en una gran cantidad de personas, la enfermedad puede llegar de manera silenciosa hasta que es detectada en la consulta.

Por eso, más vale acudir a un especialista ante síntomas como dolor articular de manos, rodillas, caderas, columna, hombros, que aumenta con la actividad, y mejora durante el reposo; rigidez articular en las mañanas; agrandamiento o hinchazón de la articulación (nódulos en las manos); falta de estabilidad sobre todo en las rodillas y caderas, con alteraciones al caminar. Así mismo, limitación en la movilidad, ruidos o crujidos al movimiento.

Para tener huesos y articulaciones sanas, debe hacerse énfasis en la prevención desde edades tempranas. Por ejemplo, de acuerdo con el ortopedista Víctor Lizcano, el sobrepeso y la obesidad hacen que cualquier trastorno de alineación de las articulaciones sufra un proceso degenerativo.

LESIONES PELIGROSAS.

PREVENCIÓN. El tratamiento adecuado de las lesiones por la práctica deportiva es vital. Se debe trascender de los cuidados caseros de aplicar frío y calor porque si bien puede generar bienestar no es suficiente. En casos extremos, la solución puede ser tan radical como recurrir a un implante para recuperar el movimiento.