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En el 2007, sigue el baño de sangre en cárceles venezolanas

Durante la primera semana del 2007, Venezuela abrió de nuevo con cifras rojas sus graves estadísticas de violencia carcelaria, las peores en toda América Latina. Desde el primero de enero y hasta hoy, 22 reclusos han sido asesinados en peleas por viejas rencillas o control de zonas del penal donde habitaban.

06 de enero 2007 , 12:00 a.m.

Las primeras 16 muertes ocurrieron en el Centro Penitenciario Centro Occidental, más conocido como la cárcel de Uribana, en el estado Lara (350 km al oeste de Caracas). Una riña por el control del penal entre facciones originó una pelea de tales proporciones que sólo 10 de los reclusos muertos han podido ser identificados.

Esto ocurrió durante la madrugada del Año Nuevo y, según reporta el diario regional El Impulso, muchas familias de los reclusos se encontraban a las afueras del penal, desde donde escucharon varias detonaciones. Algunos cuerpos fueron decapitados y destripados en la reyerta, que fue controlada el martes en la tarde.

Sin escapatoria El Ministerio de Interior y Justicia (MIJ), en conjunto con la Guardia Nacional, llevó a 140 internos de la Uribana a otras cárceles para evitar nuevas riñas. Sin embargo, de los 20 que envió a Guanare (capital del llanero estado Portuguesa), 6 fueron asesinados apenas llegaron por “una vieja rencilla con los internos de este penal”, según dijo Fanny Márquez, directora de Custodia y Rehabilitación del Recluso del MIJ.

La cárcel de Uribana es una de las más violentas del país, según el Observatorio Venezolano de Prisiones, y fue la que reportó mayor cantidad de muertes violentas durante el primer semestre del 2006.

El año pasado, según esta Ong, entre enero y noviembre fallecieron violentamente 378 reclusos (al menos un muerto por día), y otros 883 resultaron heridos.

La delicada situación carcelaria ha llegado a un punto en el que por primera vez, también el año pasado, la Corte Interamericana de DD.HH. exigió a Venezuela proteger expresamente a los internos de la cárcel de La Pica (estado de Monagas).

Igualmente, exhortó al Estado a aplicar medidas similares en Yare I y Yare II (en Caracas), cárceles con altísimos niveles de violencia.