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Logro importante

La inflación del 2006 fue del 4,48 por ciento, ligeramente inferior a la meta fijada por el Banco de la República. Esta es una muy buena noticia para la economía, porque confirma que el alza en el costo de la vida en Colombia sigue cayendo.

05 de enero 2007 , 12:00 a.m.

Vale la pena recordar que una inflación baja es condición necesaria para poder alcanzar tasas elevadas y sostenidas de crecimiento económico. Así lo confirma abundante evidencia empírica de muhos países a lo largo de los años. También conviene no olvidar que la inflación es un impuesto regresivo; es decir, perjudica más a los pobres que a los ricos. Por lo tanto, su descenso es especialmente positivo para los estratos menos favorecidos. Y por último, hay que destacar que una baja inflación facilita la existencia de tasas de interés moderadas, situación que impulsa la inversión productiva (en vez de la especulación financiera) y que alivia la carga financiera de las deudas de los particulares, las empresas y el gobierno.

Hay que aplaudir la labor del Emisor en su batalla contra la inflación. A pesar de algunas presiones alcistas, el banco central de Colombia logró cumplir su misión en la reducción del alza de los precios. El año pasado comenzó a subir las tasas de interés como medida para desacelerar la expansión monetaria (que venía creciendo a tasas muy altas) y logró enfriar un poco la locomotora económica sin que ésta perdiese vigor.

A comienzos de la década pasada la inflación en nuestro país era superior al 30 por ciento. En los pasados 16 años ha caído -año tras año- hasta llegar al 4,48 por ciento del año pasado. Esto prueba que la independencia del Banco de la República, consagrada en la Constitución del 91, fue una sabia decisión. Y alimenta el optimismo acerca de ulteriores reducciones en el aumento del costo de la vida en Colombia.