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Arranca un Congreso hostil al TLC

Los miembros del nuevo congreso estadounidense, en cuyas manos estará el tratado de libre comercio (TLC) con Colombia, tomaron posesión ayer, y las mayorías del Partido Demócrata (reacio al libre comercio) no presentaron los acuerdos comerciales con América Latina entre sus prioridades para las sesiones que arrancan desde el martes de la semana entrante.

05 de enero 2007 , 12:00 a.m.

Mientras el Senado es presidido por el vicepresidente Dick Cheney, la Cámara eligió, como estaba previsto, a la representante demócrata de California Nancy Pelosi como su nueva presidente, y así se convierte en la primera mujer que en la historia encabezará esa corporación.

Además, Pelosi es la segunda en la fila para un eventual remplazo del presidente George W. Bush, detrás del vicepresidente Cheney.

La votación en favor de Pelosi fue de 233 contra 202, y justamente esa mayoría demócrata por primera vez en ambas cámaras desde 1994, es un obstáculo para la aprobación del TLC con Colombia, que seguramente deberá ser superado haciendo nuevas concesiones a Estados Unidos.

Esa preocupación la comparte el jefe de la diplomacia estadounidense para América Latina, Tom Shannon, quien en declaraciones recientes reconoció que su gobierno tendrá que dialogar con los nuevos líderes demócratas para lograr un apoyo bipartidista a la ratificación de los (TLC) con Perú, Colombia y Panamá.

Los demócratas, más proteccionistas que los republicanos, ya adelantaron que analizarán “cautelosamente” los acuerdos comerciales y que pedirán mayores compromisos laborales y medioambientales de parte de los países firmantes, lo que puede implicar una reapertura de las negociaciones.

Así mismo, en manos del nuevo Congreso estadounidense están las Preferencias Arancelarias Andinas y Erradicación de Drogas (Atpdea). Justo antes de que concluyera la última legislatura, el Atpdea fue prolongado por sólo seis meses, con la posibilidad de ampliarlo por seis meses suplementarios para los países que tengan un TLC ratificado, o sea sólo Perú y Colombia, en el mejor de los casos.

En el Senado, los demócratas también cuentan ahora con una ventaja, pues aunque hay 49 senadores de ese partido frente a igual número de republicanos, los otros dos senadores que figuran como independientes votan junto a la corriente demócrata.

En la agenda para las primeras cien horas de trabajo, que Pelosi definió prácticamente desde el triunfo demócrata en las elecciones de noviembre, no se tienen en cuenta los asuntos comerciales con el resto del mundo, por lo cual no hay perspectivas de que el TLC con Colombia sea abordado antes de abril. Tampoco hay claridad sobre cuándo se discurtirá la reforma migratoria, tema de trascendental importancia para América Latina.

CHARLES RANGEL: EL ‘COCO’ DEL TRATADO.

El representante demócrata de Nueva York, Charles Rangel, preside desde ayer la Comisión de Medios y Arbitrios de la Cámara, a la que le corresponde discutir los tratados comerciales y, también, el trámite de posibles pedidos de ayuda militar.

Él y otros demócratas han dicho que como el TLC con Colombia fue negociado por el gobierno republicano, las nuevas mayorías revisarán el texto, lo que podría embolatar su aprobación.

Además, Rangel y otros 50 representantes como Gregory Meeks pertenecen a la bancada negra, que ha puesto el tema del abandono de los afrocolombianos como otro de los asuntos que se revisarán durante los debates sobre el TLC.

Ante la difícil perspectiva para los tratados, la Cámara de Comercio de Estados Unidos dijo ayer que dedicará más recursos para garantizar la aprobación de los TLC con Perú, Colombia y Panamá, y para la promoción del libre comercio en general.

Según Thomas Donohue, presidente de la asociación citado por la agencia Efe, "la Cámara empleará un volumen significativamente mayor de recursos durante este año para producir un cambio en el debate (sobre comercio exterior) a través de un programa educativo y de comunicaciones en todo el país".

Donohue afirmó que la promoción de los acuerdos de libre comercio será una de las prioridades de la Cámara este año.

Irak y otros temas prioritarios.

“La guerra en Irak –dijo en su discurso Pelosi– fue el tema en el que el pueblo estadounidense expresó con más claridad la necesidad de una nueva dirección. El pueblo rechazó la obligación de seguir una guerra interminable”.

En efecto, la derrota republicana y la caída del apoyo al presidente Bush están muy relacionados con la invasión en la que han muerto unos 3.000 estadounidenses.

En su discurso, la nueva presidente de la Cámara de Estados Unidos dijo que “los comicios del 2006 fueron un llamado al cambio, no simplemente un cambio en la mayoría partidista en el Congreso, sino para que nuestro país tome una nueva dirección”.

Durante los primeros meses, la agenda apuntará a temas domésticos como restricciones a aportes y regalos que reciben los congresistas de los lobbystas; flexibilización de las investigaciones con células madre embrionarias; aumento del salario mínimo y mejoras al sistema de salud para ancianos y jubilados.