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Nace una dupla de oro...

La última ráfaga de fulgor del fútbol chileno está fechada en 1997. Eran tiempos en que Marcelo Salas e Iván Zamorano asolaban redes adversarias. Entre ambos marcaron 23 goles en la Eliminatoria y le dieron a la ‘Roja’ un pasaje al Mundial de Francia. Generaban oleadas de entusiasmo.

03 de enero 2007 , 12:00 a.m.

Ellos instalaron una tradición en Chile: cada vez que juega la Selección se venden las 62.000 ubicaciones del estadio Nacional. Llueva, truene o refucile. (A propósito del tema, ¿qué fue del fervor barranquillero en la última Eliminatoria? No era estimulante ver a Colombia jugando ante tribunas peladas).

Nueve años después de Sa-Za, aparece otra dupla de esas que rompen boleterías: Matías Fernández-Humberto Suazo. A través de ellos, Chile se convierte automáticamente en candidato a ganar un boleto para Suráfrica 2010.

La dupla marcó 87 goles en el 2006: 51 Suazo y 36 Fernández. Una cifra que hace temblar los archivos. ¿Cuándo otro binomio atacante anotó tan escalofriante cantidad…? Suazo anotó tres goles en la Libertadores, diez en la Sudamericana, cuatro en la Selección y 34 en torneos locales. Fue Goleador Mundial 2006.

Reúne cinco virtudes notables para un delantero: fortaleza física, buena técnica de control de balón (fundamental dentro del área), valentía, un remate seco y preciso con derecha y acaso lo más notorio en él: no duda jamás; ante un mínimo rebote, pum, adentro.

‘Mati’, elegido con total acierto Futbolista de América 2006, representa la clase, la elegancia, la técnica… y también el gol. Sin apelar a estadígrafos, podemos asegurar que ningún volante del mundo convirtió 36 goles en la temporada.

Suramérica peleó bien las plazas mundialistas. Dispondrá de cuatro y media, que deberían ser cinco, ya que el quinto irá al repechaje con el cuarto de Concacaf. Ya hay tres aspirantes muy serios: Brasil, Argentina y Chile. Un escalón más abajo aparecen Ecuador y Paraguay. Y a centímetros vienen Colombia, Uruguay y Perú. Va a haber que alquilar balcones.