Archivo

Europa vuelve a crecer

Europa amaneció más grande al despuntar el 2007. Desde el primero de enero, la Unión Europea (UE), que ya agrupaba a 25 países, ha incorporado a dos socios más: Rumania, con 22 millones de habitantes, y Bulgaria, con 8 millones. Ambos esperaban en el umbral desde hace dos años, cuando se abrieron las puertas a buena parte de sus vecinos de la antigua Europa socialista.

03 de enero 2007 , 12:00 a.m.

Su llegada no goza, sin embargo, del entusiasmo que recibió a los países que se han ido incorporando desde hace varios lustros. Rumania y Bulgaria ingresan con timidez, mientras sus nuevos colegas los observan con desconfianza y los someten a un tratamiento de socios minusválidos. Deberán pasar pruebas periódicas que garanticen su evolución institucional a tono con las exigencias europeas en materia de estabilidad económica, transparencia y libertad política. Tristemente célebres por sus dictaduras y su corrupción en tiempos del socialismo real, rumanos y búlgaros despiertan recelo entre los europeos, los cuales temen que aún no hayan superado del todo las malas mañas de aquella época. Por eso tendrán especial vigilancia para garantizar que las ayudas agrícolas vayan a las manos que corresponden y que la justicia abandone los índices de impunidad que hoy tiene. La mayor restricción, sin embargo, se refiere al aspecto laboral. Solo diez de los 27 países están dispuestos a aceptar trabajadores procedentes de estas dos naciones. Entre ellos, apenas dos –Suecia y Finlandia– forman parte de la Vieja Europa.

El ingreso de los debutantes del 2007 se hizo un poco a regañadientes, pues significa altos costos adicionales y complica el funcionamiento de la UE. La renta per cápita de Bulgaria y Rumania apenas llega a una tercera parte del promedio europeo. En cambio, su incorporación eleva a 27 el número de comisarios, a 27 el pleno de ministros de cada ramo, a 23 los idiomas oficiales y, con los 53 nuevos eurodiputados, el Parlamento Europeo se convierte en un foro casi inmanejable de 785 miembros.

Mientras tanto, hacen cola, para después del 2010, Croacia, otras cuatro repúblicas de la antigua Yugoslavia y, con posibilidades poco claras, Turquía. La facilidad con que Rumania y Bulgaria cambien de piel ayudará o entorpecerá a los otros aspirantes.

editorial@eltiempo.com.co