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Hussein , sepultado al lado de sus hijos

Los partidarios de Saddam Hussein proseguían ayer rindiéndole homenaje ante su tumba, en su pueblo natal cerca de Tikrit, mientras el resto de Irak vivía una jornada de calma relativa durante el Aid Al Adha, fiesta del sacrificio.

02 de enero 2007 , 12:00 a.m.

“Saddam no ha muerto; aún vive en nuestros corazones”, gritaban centenares de manifestantes que se congregaron en Al Dur.

Cerca de Tikrit, en un escondite subterráneo, fue donde el ex dictador fue capturado por el ejército de E.U., el 13 de diciembre del 2003.

Afirmando ser miembros del disuelto partido Baas, los manifestantes –entre los que había algunos armados– enarbolaron inmensos retratos del “mártir y héroe Saddam Hussein”.

Mientras tanto, en Tikrit, centro de la tribu a la que pertenecía el presidente derrocado, los Albu Nasser, permanecían instaladas decenas de tiendas de duelo, donde centenares de partidarios de Saddam le rendían un último homenaje, bebiendo café negro y escuchando versos del Corán.

Hussein fue enterrado el domingo en la noche en una propiedad de su familia, al lado de sus hijos, Udai y Ussai, a quienes el ejército estadounidense mató el 22 de julio del 2003 en Mossul (norte).

El ex dictador, de 69 años, fue ahorcado el sábado, al alba, tras ser condenado a muerte por haber ordenado la ejecución de 148 campesinos chiitas de Dujail tras un atentado en su contra, en 1982.

El sábado, la televisión mostró algunas imágenes de los momentos previos y posteriores a la ejecución, pero un video de calidad y sonido mediocres, al parecer filmado con un teléfono móvil por uno de los testigos de la ejecución, estaba disponible en Internet.

El ex dictador no deja entrever ningún signo de emoción y da muestra de un aplomo difícil de creer. “¡Moqtada, Moqtada!”, espetan algunas personas, en referencia al líder radical chiita Moqtada Al Sadr, cuyo padre, Mohamed Sadeq Sadr, y tío Mohamed Baqer Sadr, fueron asesinados en 1999 y 1980 por el régimen de Saddam.

El condenado recita una primera vez la shahada, la profesión de fe musulmana que consiste en declarar la fe en un único Dios, Alá, y en la profecía de Mahoma, y comienza su segunda plegaria. Con un estrépito metálico, la trampilla se abre cuando Saddam pronuncia el nombre del profeta. El ex presidente cuelga de la cuerda, con el cuello roto. Hussein ha muerto, aunque sus ojos siguen abiertos.

MÁS DE 3.000 MUERTOS DE E.U.

WASHINGTON (Efe) La cifra de soldados estadounidenses muertos en Irak superó este fin de semana la marca de 3.000, según recuentos de prensa al tiempo que expertos dudan de que el envío de más tropas cambie el curso de la guerra.

El sitio de Internet GlobalSecurity.com, que se especializa en asuntos militares, elevó hoy a 3.002 la cifra de soldados estadounidenses muertos desde la invasión de Irak en marzo del 2003. Según el sitio, que sustenta su contabilidad en los informes de prensa, la cifra de soldados heridos en esa campaña llegó a 22.401. El Pentágono, que actualiza su contabilidad en forma más pausada, tiene en su último informe del 29 de diciembre la cifra de 2.983 soldados muertos y 22.565 heridos.