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PASAJES, TRADICIÓN DE ANTOJOS

Su auge ha sido significativo en el plano comercial y para la ciudad. Ellos ya tienen una clientela cautiva que les garantiza una estabilidad envidiable en el competido medio en que se mueven. Los pasajes comerciales pertenece a la vida misma del centro de Cali. La aglomeración de gente es impresionante. Algunos porque van a comprar y otros porque es un atajo de calle a calle que les ahorra una vuelta alrededor de la cuadra.

10 de julio 1993 , 12:00 a.m.

Cada uno tiene su propia historia. El pasaje Zamoraco nació como la solución a un problema práctico. El dueño era Leonidas Zamora, quien tenía un gran local en el centro de Cali afirma Lucila Hernández de Saavedra, la actual administradora.

El local iba de la carrera octava a la novena; fácilmente se podía alquilar el pedazo que daba a una u otra carrera, pero qué hacía con el terreno de la mitad? En esa época se usaba un solo local y construir uno de más de mil metros cuadrados era exagerado .

La solución de Zamora fue abrir su propiedad de carrera a carrera y alquilar locales. Quienes entraban al pasaje para ahorrar camino, se antojaban de algo y se quedaban comprando. El fuerte del pasaje fue la venta de calzado. Solo hasta este año se diversificó y se vendió otra clase de mercancía.

Zamora murió en 1954 pero su idea creció. Al ver su éxito, otros pasajes aparecieron en el sector. Hoy en día se concentran en el centro. En el Comité de Comerciantes y Usuarios del Centro de Cali (Cocentro) hay 11 pasajes afiliados.

El pasaje Zamoraco tiene más de 50 años de existencia y allí funcionan 52 locales. A pesar de que ya es un negocio acreditado y conocido en Cali, su principal problema ha sido el de los vendedores ambulantes. Han llegado en grandes cantidades y venden la mercancía más barata pues no tienen que pensar en el arriendo , dice Hernández de Saavedra.

Los demás pasajes, a pesar de que conservan el paso entre calles, se asimilan más a centros comerciales, incluso con varios niveles. La mercancía que ofrecen es principalmente extranjera y un aspecto que manejan rutinariamente es el de los grandes volúmenes de público. A pesar de que poco le gusta a los propietarios de los pasajes hablar de sus entradas, éstas son lo suficientemente buenas para mantenerse y existen varios casos de arrendatarios que son fundadores de los pasajes.

Con respecto a la proliferación de estos negocios no hay preocupación. Entre más competencia mejor afirma Mariella Lozano, administradora de Centro Comercial Pasaje Cali, el cual existe desde hace veinte años y hoy tiene 318 puestos.

Por su parte, Lucy Sánchez, quien está encargada de la administración del Centro Comercial Pasaje Al Día considera que su principal preocupación, por el momento, es consolidarse en el medio y coger fuerza, pues solo tiene 3 años de creado. Sin embargo, como su relación con los locales no es de arrendatarios sino de copropietarios, se les ha presentado otro tipo de problema. Todos los puestos han sido vendidos pero varios de los compradores no adquirieron los locales para explotarlos como negocio sino como lotes de engorde .

En concepto de Sánchez, ésto no beneficia en nada al pasaje, pues su éxito radica en las ventas que hagan los locales comerciales. Por eso hay en el segundo nivel muchos locales permanentemente cerrados. Sea como sea, la zona comprendida entre las calles 13, 14 y 15 con las carreras 7, 8 y 9 es el lugar donde tradicionalmente se concentra la mayoría de los pasajes. En estos locales, el apretujamiento es ya parte de la diversión y en ese trayecto, de calle a calle, aún se continúa antojando la gente.

Informal vs. formal El principal problema de los pasajes comerciales es el mismo del comercio informal: las ventas ambulantes. Por eso, la agremiación que los reúne, el Comité de Comerciantes y Usuarios del Centro de Cali (Cocentro), ha enfocado sus esfuerzos a detener su invasión. De acuerdo con la Presidenta de Cocentro, Rosa Jaluf de Castro, se estima que hay unos siete mil vendedores ambulantes y a pesar de que se han buscado soluciones para su situación, es muy difícil encontrarlas si constantemente está creciendo el número de ellos.

Antes de que existiera esta asociación, negocios como el Ley, el Tía y La Subasta se tuvieron que ir ante la llegada de vendedores ambulantes que tapaban sus negocios . La presidenta de Cocentro sostiene que la razón de esto, es que los vendedores de ciudades aledañas ven a Cali como una plaza fácil.

Cocentro se creó hace ocho años con el objetivo de recuperar el centro de Cali, lugar de trabajo de sus afiliados. Se preocupa por aspectos que van desde el control de los vendedores ambulantes hasta que las regulaciones de tránsito no interfieran el acceso vehicular al centro.

Hoy tiene 520 afiliados y esperan la integración de 80 más.