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MAJOR GIRA ENTRE EL TRIUNFO Y EL FRACASO

Una derrota y una victoria se confirmaron ayer para el primer ministro británico, John Major, aun cuando la primera, la pérdida de la banca por Christchurch, cuenta más que la segunda, el rechazo de la alta Corte del recurso presentado por Lord Rees-Mogg para bloquear el Tratado de Maastricht por declararlo inconstitucional. La derrota en Christchurch, uno de los bastiones más seguros para los conservadores, donde reinaron ininterrumpidamente desde 1910, fue para Major una humillación que corona un año verdaderamente negro para él y para su partido.

31 de julio 1993 , 12:00 a.m.

La candidata del Partido Liberal Democrático, Diana Maddock, se adjudicó el escaño que había quedado vacante tras la muerte del diputado conservador Robert Adley, al obtener el 62 por ciento de los sufragios (33.164 votos) de los 53.350 electores, frente a los 16.737 conseguidos por el candidato del Partido Conservador, Robert Hayward.

Para Major, que no tuvo otro remedio que admitir que el resultado de Christchurch fue muy desilusionante , la votación fue una humillación que ningún líder conservador había sufrido en décadas.

Pero esto no modificará sus decisiones, dijo, especialmente la de imponer el impuesto IVA sobre la gasolina, que, entre otras cosas, fue la gota que colmó el vaso y abrió el camino para el revés electoral de Christchurch: gran parte de la población, jubilados y pensionados, son muy sensibles a las variaciones sobre el precio de la calefacción doméstica.