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LA CONCESIÓN, EXENTA DEL PAGO DE IMPUESTOS

Los contratos que se realicen por el sistema de cencesión serán excluidos del pago de impuestos, con el fin de evitar que el peso de las cargas tributarias obstaculicen su realización. El anuncio fue hecho el jueves por el Gobierno Nacional, durante el seminario Concesión y modernización: nuevos desarrollos legales y presentación de proyectos , organizado en el hotel Plaza, por la Asociación Colombiana de Ingenieros Constructores (ACIC).

31 de julio 1993 , 12:00 a.m.

Una obra pública hecha por concesión consiste en que el Estado deja en manos del sector privado su financiación y ejecución.

La recuperación del dinero invertido la hace el particular por el sistema de peaje una vez terminada la obra, durante el tiempo que ha sido previamente estipulado en el contrato, entre quince y veinte años. Vecido este lapso, la obra pasa a manos del Estado.

El viceministro de Obras Públicas y Transporte (MOPT), Juan Alfonso Latorre Uriza, dijo que en los últimos meses se han logrado varios avances en el programa de obras por concesión, que incluyen decisiones en asuntos de contratación, tributarios, de planificación y de ingeniería.

En concepto del funcionario, el tema financiero es pilar fundamental del programa de concesiones, dado que las cargas tributarias tienen un gran impacto en la tesorería de los proyectos.

El MOPT, en consecuencia, hizo gestiones para excluir estos contratos de la obligación de pagos y para obtener reglamentaciones que faciliten el flujo de caja en los primeros años de operación.

Así, ante un auditorio integrado por representantes de firmas contratistas de ingeniería pesada, el Ministerio informó que los logros quedaron plasmados en el decreto 1400 del 19 de julio de este año.

Fueron excluidos los contratos de concesión de obras públicas de la contribución del 5 por ciento, establecida por el decreto de conmoción interior 2009 del año pasado, que significaba desembolsos entre mil y tres mil millones de pesos al iniciar el contrato de concesión.

De otra parte, el Ministerio de Hacienda y Crédito Público aprobó el decreto para dar tratamiento tributario especial a la amortización de inversiones en los contratos de concesión y al período improductivo de estos para efectos de la renta presuntiva.

Este documento se encuentra para la firma del Presidente de la República y se prevé que será expedido en los próximos días.

En otros aspectos tributarios, el MOPT hará igualmente consultas con la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales para continuar aclarando el panorama de la concesión en este punto.

Está en el Estatuto Para que el esquema de concesión no tuviera tropiezos en el futuro y para ampliar el espectro para la participación del sector privado desde diferentes ramas de la actividad económica, como el sector financiero e inversionista, fue incluido en el nuevo Estatuto General de Contratación Pública, un articulado en este sentido, así: La concesión se convierte en un tipo más de contrato. Se saca así del marco de contrato de construcción de obra pública, para permitir la participación de inversionistas diferentes al sector de la construcción.

La excluye del registro previo de proponentes, lo que implica una economía en el proceso de contratación.

Permite períodos de concesión superiores a 20 años, lo que facilitará emprender proyectos de mayor magnitud y alcance.

Incluye la cláusula de reversión, para los contratos de explotación o cencesión de bienes estatales, para que el traslado de los bienes afectados pasen a la entidad contratante sin compensación alguna.

Abre nuevas posibilidades a la participación del sector privado. Da espacio a que los particulares presenten, por su propia iniciativa, propuestas de concesión de obras públicas. En este caso, el proponente tendrá un premio en la evaluación de la licitación.

En cuanto a la forma de asociarse, se amplían las posibilidades, al permitir que la propuesta sea presentada por personas o grupos de personas.

Sobre la capacidad para contratar, elimina la restricción para las sociedades que no hayan sido constituidas con seis meses de anticipación a la apertura de las licitaciones. Así mismo, clarifica la figura del consorcio y crea la de unión temporal, dando de esta forma posibilidad a nuevas asociaciones.

Perfil de un proyecto Pero, en qué se basa el Estado para decidir si un proyecto vial puede ser incluido en el programa de cencesiones? En los siguientes aspectos: Presencia de una alta demanda actual o potencial de tránsito, que de una parte determina la necesidad de la inversión y de otra, asegura la recuperación de esta en períodos razonables. Esta situación se presenta para las carreteras troncales.

Los costos del proyecto, aquellos que estén enmarcados dentro de tarifas de peaje socialmente viables y que generen períodos de concesión con horizontes aceptables para los inversionistas, estimados como inferiores a 15 años.

Soluciones completas de los proyectos viales, de modo que resuelvan de manera integral las necesidades del transporte de una región determinada, entre puntos definidos de movilización comercial.

El tiempo estimado de concesión, con el fin de tener plazos aceptables tanto para la amortización de los créditos como para la inversión, buscando tasas de retorno atractivas, entre el 15 por ciento y el 18 por ciento.

Si bien la ingeniería del país apoya en este momento la realización de obras por concesión, durante el seminario le plantearon al Gobierno Nacional varias interrogantes e inquietudes, las cuales esperan que sean resueltas antes de que se inicien en forma este tipo de contratos.

El presidente de la junta directiva de la Asociación Colombiana de Ingenieros Constructores (ACIC), Javier Echeverri Palacio, dijo que aún no queda claro el papel que desempeñará la ingeniería nacional.

Sabemos que la concesión no es un problema de ingeniería sino básicamente financiero que debe contar con un volumen de ahorro interno y con mecanismos financieros que los transfieran hacia esta actividad. La ingeniería nacional no ha contado con el apoyo económico y financiero que gobiernos de otros apíses conceden a sus empresas de ingeniería. Tampoco el sistema financiero nacional ha tenido experiencia con estas nuevas modalidades. Conocemos su interés, pero falta avanzar mucho más , dijo el directivo.

Añadió que al gremio le preocupa que bancos muntinacionales sigan imponiendo condiciones que resultan afectando el desarrollo de la industria nacional. Así mismo, el hecho de que en este momento las autoridades locales tienen facultades exorbitantes , al punto de que pueden oponerse al cobro de peajes o a los ajustes de estos, lo que atentaría contra el programa de concesión.

Siete proyectos escogidos Estos son los siete proyectos viales que dan el punto de partida a la realización de obras por concesión, que tendrán una inversión de 240 millones de dólares, es decir, 192 mil millones de pesos: Construcción de una nueva vía en el sector Bogotá-Cáqueza, por 52 mil millones de pesos.

Construcción de la segunda calzada de La Caro-Briceño y La Caro- Cajicá, para conectar la carretera central del Norte con la de Zipaquirá, y la rehabilitación de la vía Cajicá-Zipaquirá, por 41 mil millones de pesos.

Construcción del primer sector de la vía Perimetral de la Sabana en el sector Chisacá-Siberia, por 48 mil millones de pesos.

Construcción del trayecto Tobiagrande-Puerto Salgar, de la carretera Bogotá-Medellín, y el mantenimiento de Siberia-Tobiagrande, por cien mil millones de pesos.

Puente Vanguardia sobre el río Guatiquía, de 315 metros de longitud, y sus accesos desde Villavicencio y Restrepo, por 4.500 millones de pesos.

En proceso de licitación abierta está la segunda calzada de Buga- Tuluá-La Paila y la rehabilitación de la existente, por un total de 42 mil millones de pesos.

Fue adjudicada al consorcio Castro Tcherassi, Equipos Universal y Julio Gerlein la rehabilitación de la carretera Ciénaga-Barranquilla, con una inversión de 14.500 millones de pesos aproximadamente.