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LO TRILLADO DEL THRILLER ERÓTICO

La cinematografía estadounidense continúa explorando el tema de la disolución conyugal a través de una tercera persona que entra a derrumbar lo que parecía sólido. Atracción fatal inició la ruta de la mujer demente que perturba la institución familiar. Después, cintas como Au pair, y La mano que mece la cuna confirmaron la regla comercial, hasta la presentación de Propuesta indecente que tocó los límites de recaudación.

30 de julio 1993 , 12:00 a.m.

Pues bien, el siglo seguramente culminará con la producción de cintas donde el tema central sea la introspección en la vida matrimonial, como ahora lo plantea No desearás lo prohibido, filme dirigido por Katt Shea Ruben, de estreno en la cartelera.

La película cuenta la historia de Ivy, una joven estudiante que entra en la vida de una familia (conformada por Cooper, Darryl y Georgie) y quien se toma demasiadas atribuciones a partir de la seducción hacia el padre y el engaño hacia la hija y madre.

No desearás lo prohibido presenta la conocida fórmula del mal llamado thriller-erótico, en el que la tensión se recarga sobre la sexualidad que parte de una bella figura, en este caso Ivy, joven, rubia e inteligente.

Poison Ivy, título original de la cinta, cuya traducción sería Hiedra venenosa , presenta a Drew Barrymore en el papel de Ivy, la actriz que se hiciera conocida por su papel en E.T. y que ahora se muestra como una mujer fatal.

La cinta recarga el peso dramático en la figura de Drew Barrymore, joven actriz que pierde credibilidad con sus débiles parlamentos, acompañada por Sara Gilbert como Cooper, hermana de Melissa Gilbert en La familia Ingalls; Tom Skerritt en el rol de Darryl, (Top Gun, Alien, Magnolias de acero); y Cherry Ladd como Georgie, famosa por su papel en la serie de los setenta Los Angeles de Charlie .

No desearás lo prohibido es un filme que recae en constantes lugares comunes de todo tipo. El factor sorpresa no existe y desde el principio la cinta se hace predecible.

Un tipo de cinta cuyo propósito no es más que vender a través de la bomba sexi que Barrymore representa, con un guión fácil y conocido, bajos recursos económicos y el rescate en los papeles secundarios de figuras como Ladd y Skerrit, hoy en decadencia.