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ROSARIO DE PERLAS

Te refieres a Manga, querida Adriana Garzón, en la sección Viajar (EL TIEMPO, julio 15), como una isla con las casas más hermosas de la Colonia y la República . Debo aclararte, Adrianilla, que todas esas casas que tú con tanta razón admiras, fueron construidas en la República. En la Colonia, ni una solita. Si mis amigos de Semana se matriculan muy juiciositos en un cursillo de repaso de historia colombiana y universal, van a hacer unos descubrimientos sensacionales. En el primero van a encontrar que don Antonio Villavicencio nunca fue oidor, como lo afirman en su interesante crónica El Mito del Florero , publicada el 20 de julio. Villavicencio fue un comisionado regio enviado por la Junta Española de Regencia a Santafé. Pero el hallazgo más estupendo vendrá en el segundo cursillo. Ocurre que en el mismo número de la revista, publican la crónica titulada También tú, Elizabeth? en la que recogen una historia que circula en la actualidad en el Reino Unido, según la cual Su Alteza

30 de julio 1993 , 12:00 a.m.

Y toca seguir con Semana. Debo decirte, querida María Isabel Rueda, que mucho me gustó y comparto sin reservas el contenido de tu artículo Un fallo repugnante publicado en la entrega del 13 de julio. El continente me gustó menos por culpa de tres perlas que encontré allí. Ellas son: a). Dices: Un funcionario que en materia moral prefirió el exceso que el defecto . Atención, María Isabelilla: la forma correcta es decir que prefirió el exceso al defecto .

b). Luego escribes: ... en un país acostumbrado a no ver por donde es que se roban la plata . Yo te sugiero eliminar este chocante que galicado y decir simplemente ... por donde se roban la plata .

c). Y a continuación: ... lo pusieron ahí fue para que cuidara que los dineros públicos no se utilizaran, etc. . Tenemos qué seguir luchando para desterrar este mal uso del verbo ser, querida María Isabel, y limitarnos, por lo tanto a decir: ... lo pusieron ahí para que cuidara etc. , suprimiendo el innecesario e incorrecto fue.

Y una pequeña nota de historia urbana para los amigos de AM-PM (julio 20): El Teatro Municipal Jorge Eliécer Gaitán no tiene 80 años. Por favor, no me lo pongan tan viejo. Tiene solo 53, pues fue inaugurado como Teatro Colombia en 1940 por su constructora y entonces propietaria, la Compañía Colombiana de Seguros.