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EN CENIZAS QUEDÓ EL PALACIO DE AMBALEMA

Ambalema se quedó sin Palacio Municipal. La colonial casona de madera, donde funcionaban la Alcaldía, la Registraduría, el Concejo, la Cárcel, las Umata, Tesorería, Juzgados y el Idema, quedó reducida a cenizas como consecuencia de un incendio. Además, fueron destruidos archivos de más de cien años, expedientes, listado de usuarios del acueducto y alcantarillado y todo el andamiaje administrativo del municipio con las actas de las sesiones del Concejo, sus acuerdos y documentos de la Alcaldía.

29 de julio 1993 , 12:00 a.m.

Más que las pérdidas materiales estimadas inicialmente en mil millones de pesos, lo que el fuego se llevó fue una de las joyas arquitectónicas de esa población del norte tolimense, considerada como Patrimonio Nacional.

Fue construida por los ingleses como otras tantas edificaciones de Ambalema, centro tabacalero en su época.

El fuego comenzó a las 9:25 de la noche del martes y concluyó cuatro horas después. Presa de pánico, la población entera concurrió a la plaza principal convocada por el párroco Heliodoro García quien lanzó las campanas al vuelo, para alertar sobre la emergencia.

De todos los rincones salieron pobladores con baldes, tinajas, múcuras y otros recipientes. Las llamas alcanzaron alturas hasta de veinte metros y la ciudad carecía siquiera de una máquina de bomberos.

Cuando llegó la primera de las diez máquinas de bomberos enviadas desde poblaciones vecinas, el incendio había consumido por lo menos el ochenta por ciento de la edificación, que finalmente quedó en escombros.

Fueron pocos los daños recibidos en las construcciones vecinas, entre ellas dos fuentes de soda, la plaza de mercado y algunas casetas. Dos presos que había en la cárcel fueron evacuados para evitar que murieran incinerados.

Según el alcalde Eduardo Montealegre, el incendio pudo haberse originado en las oficinas de la Registraduría Municipal que funcionaban en el segundo piso.

La calamidad vivida durante cuatro horas consecutivas tuvo en el apagón total de la luz, otro ingrediente que causó gran conmoción. Al culminar el incendio había como un sentimiento de culpa del Alcalde, los concejales y dirigentes políticos por carecer de una máquina de bomberos propia.

Ayer, el Alcalde Montealegre, al evaluar los daños, adquirió el compromiso de convocar a las fuerzas vivas de la ciudad para enviar una solicitud urgente al Gobierno Nacional con el fin de que ayude a construir el nuevo Palacio Municipal.