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ESTÁ BARATO: QUIÉN DA MÁS

Las tres principales redes de televisión del país iniciaron ayer en esta ciudad las gestiones para la adjudicación de los derechos exclusivos de televisación de los Juegos Olímpicos estivales de Atlanta 1996, de acuerdo con una información suministrada por el ACOG (Comité Organizador de los juegos). Lyn May, portavoz del ACOG, indicó que la primera acción de los emisarios de ABC, CBS y NBC consistirá en una presentación, estimada en alrededor de 1 hora, de su propuesta ante una delegación del comité, presidido por Billy Payne.

28 de julio 1993 , 12:00 a.m.

Un sorteo determinó que la primera audición sea dedicada a NBC, a cargo de Dick Ebersol, principal responsable de los programas deportivos, seguida por ABC (David Swanson) y CBS (Neil Pilson).

Aunque existen posibilidades de que ACOG tomara una decisión ayer mismo, luego de oir los alegatos, se estima más probable que las discusiones se completen hoy.

Todo depende de un capítulo suplementario, abierto por la popularización de las emisiones por cable sobre todo en Estados Unidos, que pueden darle un inesperado espacio a interesados como TBS (Turner Broadcasting System), cuyo propietario es Ted Turner, que también posee CNN, y su sede mundial se halla en Atlanta.

La portavoz recordó que, en una subasta cerrada sin precios prefijados, la única constatación reside en que, cada vez que los juegos olímpicos tuvieron lugar en Estados Unidos, la emisora que los transmitió quebró todos los records de audiencia.

Como la NBC pagó 401 millones de dólares por la exclusividad de los juegos de Barcelona 1992, algunos miembros del ACOG estimaron posible alcanzar para los suyos los 450 millones.

Medios del mundo publicitario estimaron que ABC que ya tuvo en exclusiva la transmisión de Los Angeles 1984 acude como favorita, porque sus dirigentes parecen más convencidos y seguros de saber lo que quieren que sus competidores.

De la cifra que resulte, el ACOG embolsará 60 por ciento, y el 40 por ciento restante será percibido por el COI (Comité Olímpico Internacional), en realidad comanditario de los juegos.

También existe como referencia el hecho que EBU (European Broadcast Union, que agrupa a la mayoría de las emisoras importantes de toda Europa, con prolongaciones hacia países como Israel, Jordania y la región del Maghreb) ya se comprometió a desembolsar 250 millones de dólares para la retransmisión en exclusivo para sus áreas.

Hace poco más de dos años Billy Payne había estimado que los derechos de emisión televisada aportarían al ACOG entre 500 y 600 millones de dólares.

Para los organizadores la cuestión es delicada, porque la televisión es una de las pocas posibilidades de paliar las hesitaciones de los patrocinadores de Estados Unidos: si bien esperaban contar con 10 padrinos que aportaran 40 millones de dólares cada uno, por ahora deben consolarse con 6 que accedieron a invertir esa suma.

Pero los tiempos cambiaron, la crisis económica también golpeó al mundo de la televisión, y provocó acuerdos tácitos entre las grandes emisoras, que por ejemplo acordaron no cobrar el espacio publicitario más de lo percibido el año pasado en Barcelona, lo que equivale a limitar a 170.000 dólares la tarifa por 30 segundos de mensajes. (Un segundo equivale a 5.666 dólares y esto, en pesos, representa unos 4.5 millones de pesos).

Hasta conocerse una solución del intríngulis, los medios se limitan ahora a contar la historia del idilio y la escalada entre los Juegos Olímpicos y la televisión, una saga abierta en Roma 1960, cuando la pionera CBS pagó apenas 394.000 para transmitir en exclusiva a los estadounidenses el desarrollo de sus diferentes disciplinas.

La lista de aportes (en millones de dólares) es la siguiente: 1960-Roma -CBS: 0,394; 1964-Tokio-NBC: 1,5; 1968-México-ABC: 4,5; 1972-Munich-ABC: 13,5; 1976-Montreal-ABC: 25; 1980-Moscú-NBC:87; 1984-Los Angeles-ABC: 225; 1988-Seúl-NBC: 300; 1992-Barcelona-NBC: 401.