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VÍAS NO AGUANTAN PESO DE LA APERTURA

El intenso intercambio comercial con Venezuela ha deteriorado las principales vías que comunican a Norte de Santander con el centro del país. Según el jefe del Distrito de Carreteras número 16, Reinaldo Contreras Salamanca, la sobrecarga de las tractomulas que transportan los productos provenientes de Venezuela con destino a ciudades como Bogotá, Bucaramanga, Cali y Medellín, entre otras, y la ausencia de controles para evitar sobrecargas en los vechículos, han ocasionado graves daños en más de 90 kilómetros de vías.

27 de julio 1993 , 12:00 a.m.

El funcionario dijo que a raíz de esta situación, una de las vías que presenta el más alto deterioro es la que conduce de Cúcuta a Pamplona. Parte de la banca derecha ha cedido en más de un 70 por ciento.

El movimiento de la apertura económica también ha afectado a los puentes internacionales Simón Bolívar y Francisco de Paula Santander, que comunican a las regiones venezolanas de San Antonio y Ureña con Villa del Rosario y Cúcuta. Por estos puentes pasa un promedio diario de 150 vehículos con más de seis ejes, los cuales pesan entre 65 y 70 toneladas cada uno.

Por esta situación, el puente Jorge Gaitán Durán, sobre el río Pamplonita, que comunica la parte oriental de la ciudad con la Avenida Libertadores, lo mismo que el Elías Manuel Soto, han sufrido grave deterioro.

Reinaldo Contreras dijo que la labor del Distrito para mantener las vías de la región se limita a la conservación de las mismas, con obras como parcheo, construcción de muros de contención, seguridad vial y limpieza en las obras de arte por parte de veinte microempresas que laboran en la región, pues las carreteras no estaban preparadas para la apertura.

Por concepto de pago de peaje mensual en la vía Cúcuta-Pamplona, en el sector de Los Acacios, se reciben 110 millones de pesos, que no alcanzan para hacer obras de recuperación, dicen los funcionarios.

Ante esta crítica situación, el diputado Guillermo Villamizar Mogollón solicitó al ministro de Obras Públicas, Jorge Bendeck Olivella, se incorporen las partidas correspondientes en el presupuesto adicional próximo a estudiarse por el Congreso, como también se incluya en el Presupuesto General de la Nación del año próximo sumas considerables para el mantenimiento de las vías utilizadas en el proceso de la internacionalización de la economía.

Por su parte, el director ejecutivo de la Cámara de Comercio de Cúcuta, Alberto Santaella Ayala, dijo que la apertura económica agarró desprevenida a la región y que en ningún momento el Gobierno Nacional previó que las carreteras del departamento deberían tener especificaciones técnicas para soportar el paso de vehículos de más de setenta toneladas. Estas carreteras, agregó, se construyeron para soportar un peso de 12 toneladas y media.

Una de las alternativas para descongestionar a Cúcuta del tráfico pesado es la reanudación de las obras de los anillos viales, al oriente de la ciudad, en un tramo de 14 kilómetros, cuyo costo es de dos mil millones de pesos.

Igualmente, se realizan trabajos de rectificación en las principales vías del municipio fronterizo de Villa del Rosario y la construcción de una variante que comunicará a Cúcuta con Los Patios, en una extensión de cuatro kilómetros, en cuya obra se invertirán 600 millones de pesos. Esto permitirá descongestionar la entrada y salida de vehículos hacia el interior del país.