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LLUVIAS COBRAN 4.000 MUERTOS EN ASIA

Después de seis días de lluvias torrenciales, inundaciones y derrumbes en el noroeste del territorio indio, se teme ahora el estallido de epidemias. En Nepal, India y Bangladesh donde los muertos serían ya 4.000 la falta de agua potable, medicinas y alimentos, hace temer el estallido de epidemias como disentería y cólera.

26 de julio 1993 , 12:00 a.m.

Según los expertos, los daños ya superan los 400 millones de dólares. El precio más grande en víctimas, tierras inundadas y cosechas destruidas fue pagado por Nepal, con 3.000 muertos y medio millón de hectáreas de cultivos sumergidas por las aguas. Así mismo, las comunicaciones fueron interrumpidas y los organismos de socorro deben enfrentar innumerables obstáculos para llegar a su destino. En los cuatro distritos del sur más afectados falta agua potable, medicinas y alimentos. La gente está bebiendo agua sucia , informó ayer un importante funcionario de Nepal. Advirtió que el cólera está por estallar a causa de los muertos insepultos; las aguas han sumergido todo y contaminado las reservas hídricas. Respecto a la India, las víctimas serían 900, siendo Punjab el estado más afectado, ya que las inundaciones arrasaron cultivos y viviendas. En la periferia oriental de Nueva Delhi, entre 30 y 50 mil personas perdieron sus casas. La situación de estos tres estados asiáticos no podía ser más caótica. Unas 25.000 personas están viviendo en campamentos de emergencia, y cerca de 100.000 familias fueron gravemente afectadas por las inundaciones.

Por otra parte, policías con máscaras para protegerse del olor de los cadáveres en descomposición, recogían cuerpos y restos de animales entre los escombros y los enterraban en campos cercanos. Y aunque funcionarios del Ministerio del Interior no pudieron confirmar informes de que el cólera ya se había desatado en el distrito de Rautahat, en el distrito de Punjab, granero de la India y el más afectado del país, se tomaron precauciones previas al incentivar una campaña de vacunación que inoculó a cientos de miles de personas. Las autoridades nepalesas señalaron que las aguas parecían estar retrocediendo; el Gobierno estaba tratando de llevar equipos de perforación a la zona, para buscar fuentes de agua potable. Los que podían ser rescatados fueron rescatados. Ahora lo importante es conseguir alimentos, remedios y agua , dijo un piloto de helicóptero encargado de la evacuación de refugiados y de arrojar paquetes de ayuda a las personas aisladas. Toda esta coyuntura trajo consigo consecuencias políticas. La oposición de Nepal criticó al gobierno del primer ministro Girija Prasad Koirala, blanco de intensos ataques desde hace cuatro meses, a raíz del manejo de las operaciones de socorro.

El gobierno no está haciendo ni siquiera el 10 por ciento de lo que dicen los medios informativos oficiales , aseguró Lila Mani Pojarel, del Frente Unido del Pueblo. Por lo poco que se hizo para rescate y asistencia, es el ejército el que merece el crédito , añadió Hriadesh Tripathy, jefe de una agrupación aliada con el gobernante Partido del Congreso.

Igualmente, el Gobierno comenzó a racionar petróleo y productos derivados a partir de ayer, limitando el queroseno utilizado en las cocinas a tres litros por semana y por persona. Largas colas se formaron frente a los lugares de expendio, ya que los automovilistas deberán, de ahora en adelante, limitarse a 15 litros de gasolina por semana, mientras que los taxis podrán obtener una ración doble según lo ordenado en un decreto del Gobierno.