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FRIVOLIDAD VS REALIDAD

Algunos medios de comunicación, por alguna razón que no me atrevo a explorar, han entrado en una ola de frivolidad que contrasta dramáticamente con la dura realidad que vivimos los colombianos. Mientras el país tiene que presenciar todos los días el sino trágico de vivir rodeado por actos violentos ocasionados por la guerra entre el establecimiento y la guerrila, por la batalla del narcotráfico y sus venganzas contra la población civil, por la corrupción, por la delincuencia común y, en fin, por múltiples factores generadores de violencia, los medios, incluido EL TIEMPO, se han dejado contagiar de lo insubstancial y ligero. Eso no resultaría grave si se hiciera con alguna proporción, pues hay quienes pudieran argumentar que a los lectores también hay que darles noticias diferentes y distintas. Eso, si a los asuntos de coctel que tocan con la vida privada de las personas se les puede llamar noticias.

25 de julio 1993 , 12:00 a.m.

Lo grave es que, como pasó en la edición del pasado domingo 18 de julio, a la sección de Teléfono Rosa se le hubieran dedicado 2 medias páginas, en contraste con otros asuntos que podrían ser más importantes para el país.

Quiere decir esto que lo frívolo se está abriendo camino a pasos agigantados en las páginas del periódico a una mayor velocidad de lo que lo están haciendo temas tan importantes como la ciencia, la tecnología y la misma cultura? Debe quedar en claro que el comentario no apunta a desaparecer la sección de Teléfono Rosa , puesto que al igual que el periódico ofrece la sección de tiras cómicas o el crucigrama o el horóscopo pues también debe ofrecer una sección intrascendente.

El comentario se dirige esencialmente a que se guarde una proporción adecuada entre esta columna y los temas que realmente puedan interesar a los lectores y a los ciudadanos.

No hacerlo, equivaldría a que el horóscopo o las tiras cómicas pudieran tener más espacio que un reportaje con el Presidente, o tal vez más que un artículo sobre el narcotráfico, por sólo mencionar algunos ejemplos.

Ha llegado a tal punto lo insubstancial, que en esa misma sección hace quince días se contó que un representante del compositor Diomedes Díaz le había ofrecido plata a un periodista de este diario para que diera determinada información.

Ese hecho, en un periódico de Estados Unidos, sin lugar a dudas, habría merecido más atención por parte de sus directivas. En EL TIEMPO no pasó de ser una notícula más de Teléfono Rosa , hecha la excepción de algún comentario en una columna de Don Rafael Santos hace ocho días.

Si esto no es frivolidad, entonces qué es frívolo?