Archivo

EL COSTO DE LA CONSULTA LIBERAL

Todos somos partidarios del procedimiento de la consulta que escogerá el próximo candidato liberal a la Presidencia de la República. Es la fórmula más democrática y la que garantiza de mejor manera la unión del partido. Nos preocupa, sin embargo, la insistencia de algunos ilustres precandidatos en condicionar su aceptación de la consulta a que ella se realice en fecha separada de las elecciones parlamentarias. Y nos preocupa en primer lugar por el alto costo de una consulta separada que ha estimado el Registrador en seis mil millones de pesos como mínimo. Que el partido liberal aparezca ahora gastándose esta suma de dinero cuando se están cerrando hospitales, cancelando proyectos sociales y negando apoyos a los campesinos afectados por la crisis del sector agropecuario, no deja de ser una cruel paradoja. De otra parte, la realización de la consulta liberal en fecha coincidente con la de las elecciones parlamentarias no entraña riesgos, a nuestra manera de ver, para quienes piensan

25 de julio 1993 , 12:00 a.m.

La figura del tarjetón ha demostrado sus bondades en la separación de la decisión del elector entre una y otra alternativa electoral. Además, este argumento nos parece que menosprecia la capacidad y madurez que en los últimos años han adquirido los colombianos, suficientemente demostrada en procesos como la elección del presidente Gaviria o los comicios de la Asamblea Nacional Constituyente, cuando los sufragantes participaron en forma libre e independiente, sin atadura alguna con la maquinaria.

El presidente Gaviria, según los cálculos de los expertos, obtuvo sus mayores respaldos electorales, en las pasadas elecciones, precisamente en aquellos departamentos en los cuales no contaba con mayores apoyos parlamentarios. Y eso que entonces se seguía votando con papeletas y no con tarjetones, que constituyen una verdadera revolución política.

Así que sería interesante que los promotores de la fórmula de anticipar la consulta reflexionaran sobre esta exigencia con serenidad y sentido de unidad del partido. Insistimos en que el debate sobre el costo de la consulta puede hacer bastante daño a la imagen liberal y, al contrario de lo que ellos piensan, con la revolución del tarjetón se pueden sentir a salvo de los peligros del voto amarrado .

A propósito de la confrontación liberal, el jefe del partido, doctor Julio César Turbay, pide una mayor colaboración y comprensión de quienes aspiran a suceder al presidente Gaviria. El liberalismo debe dar buenos ejemplos para conseguir su permanencia en el poder. Y entre otras cosas, a propósito de la política liberal, hay que buscar con mayor cuidado a quienes ocupan posiciones claves a nombre del liberalismo. Citamos este tema porque escoger al senador José Ramón Navarro Mojica para presidir una comisión senatorial de señalada importancia, fue un error que perjudica la fisonomía liberal, máxime cuando existen miembros del partido en el Parlamento con muchas más condiciones que el doctor Navarro, quien infortunadamente fue acausado de malos manejos en otros cargos que ha desempeñado. Que los hay mejores, los hay.

Cada día es más urgente que el partido, bajo las órdenes del ex presidente Turbay, cuide su imagen. Deteriorarla sí que va contra la posibilidad de elegir a un liberal para la Presidencia de la República. Porque, de la mala fama, líbranos Señor.