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52,270 KILÓMETROS EN UNA HORA!

El aficionado inglés Chris Boardman ingresó ayer en el panteón de los mejores ciclistas de la era moderna al batir en el velódromo de Bordeaux el récord mundial de la hora, y dejar atrás la barrera con leyenda de infranqueable de los 52 kilómetros, que superó por 270 metros. La plusmarca de Boardman se registró apenas seis días después de que un verdadero don nadie como el escocés Graeme Obree había derribado el registro que durante casi 10 años ostentó el italiano Francesco Moser.

24 de julio 1993 , 12:00 a.m.

Obree había superado a Moser por 445 metros y Boardman lo relegó a su vez por 674 metros. Entre los dos, y en menos de una semana, dejaron más de un kilómetro atrás el legendario registro que Moser había logrado en México.

Boardman, campeón olímpico de persecución en Barcelona-92, tuvo todo a su favor para alcanzar su meta. Una bicicleta de alta tecnología que costó 200.000 francos (unos 35.000 dólares), un tiempo clemente, la pista en perfecto estado y el entusiasmo y apoyo del público.

Luego de girar media hora como precalentamiento, el inglés, con un grado de concentración impresionante, se lanzó, exactamente a las 10:01 locales, detrás de su meta.

Boardman había elegido una multiplicación de 53x13 (es decir que con cada golpe de pedal podía recorrer 8,7 metros), pero su elección lo desfavoreció en un primer momento ya que tuvo dificultades para alcanzar un buen ritmo.

El mejor especialista de pista británico cubrió así los primeros 5 kilómetros en 5:48.549, con un retraso de un segundo respecto de la anotación parcial que había logrado Obree.

Pero esto no inquietó ni a Boardman ni a su equipo, admitió luego en conferencia de prensa Peter Kent, sicológo y entrenador desde hace 7 años del ciclista, porque habíamos previsto que el inicio sería laborioso .

Y así fue, porque finalmente entró en ritmo a partir del kilómetro 10. El tiempo parcial a los 20 kilómetros mostró un avance de 15 segundos respecto de Obree, y al cubrir los 30 kilómetros ya llevaba 20 segundos de adelanto.

Pero un pequeño grano de arena se iba a cruzar en su camino y darle más emoción al desafío de batir la plusmarca. Ese inconveniente fue la gran humedad registrada en Bordeaux.

Estaba en un ritmo perfecto, pero después de los 30 minutos comencé a sentirme sofocado. Si no hubiera sido por eso, creo que hubiera superado incluso los 53 kilómetros , dijo.

De todas maneras, al superar la barrera de los 52 kilómetros, Boardman abrió una brecha científica, física, tecnológica y sicológica en el ciclismo mundial.

Una plusmarca que todavía parece irá más lejos. Al menos así lo quieren los responsables de Corima (la marca de bicicleta que montó Boardman), que revelaron estar en contacto ya con el español Miguel Indurain en procura de trabajar juntos y tratar de derribar otra barrera.