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AGUANTARÁ MEJÍA

Aunque en lo profundo del corazón los colombianos guardamos aún la esperanza de que Alvaro Mejía conserve mañana un lugar en el podio del Tour de Francia, las frías e irrefutables cifras de las estadísticas predicen lo contrario. Esos 1.08 minutos perdidos el jueves en el ascenso a Saint Lary Soulan están a punto de dar al traste con el anhelo del país entero, que se mantiene en el filo de la navaja deshojando la margarita entre el sí le alcanza y el no le alcanza .

23 de julio 1993 , 12:00 a.m.

El más reciente termómetro no es favorable: fue el lunes 12 de julio, en la contrarreloj individual del Lago Madine, de 59 kilómetros. Esa vez Mejía perdió 5.46 minutos con el líder Miguel Indurain y descendió hasta la octava casilla.

Y ese día, al igual que en el prólogo, fue superado por el polaco Zenon Jaskula y el suizo Tony Rominger, los dos ciclistas que amenazan seriamente su presencia en el podio.

A la luz de los números, las cuentas son: 1. El prólogo: En esos 6,8 kilómetros Mejía quedó en el puesto 59, a 41 segundos del ibérico. Es decir, perdió 6,02 segundos por kilómetro. Con Rominger, quinto, la proporción fue 27 y 3,97, respectivamente, mientras que con Jaskula, decimocuarto, de 14 y 2,05.

2. La contrarreloj individual: En los 59 kilómetros alrededor del Lago Madine, Mejía concluyó de 21o., a 5.46 minutos. La relación de tiempo perdido y la proporción de segundos cedidos por kilómetros fue: con Indurain, 5.46 minutos y 5,86 segundos; con Rominger (cuarto), 3.04 y 3,11; y con Jaskula (séptimo), 1.46 y 1,79.

Los atenuantes: Es difícil hacer una proyección para mañana con base en los resultados de Lago Madine. Ese día, Mejía perdió 2.46 minutos en los primeros 19 kilómetros (8,73 seg/km), pero de ahí en adelante, en los restantes 40, cedió solo 3 minutos (4,5 seg/km). Entonces, cuál es la proporción correcta? La primera? La segunda? Tanto el corredor como el técnico reconocieron después que se habían equivocado al salir lento, y el propio Mejía afirmó que apenas se dio cuenta de que tenía fuerza para responder al exigente recorrido, aceleró y recuperó terreno. Porque como iba, transitaba hacia el abismo.

Ahora, con casi tres mil kilómetros entre las piernas, con el cansancio del trajín en la montaña, no debe estar ni en el extremo bueno (4,5 seg/km) ni en el malo (8,7 seg/km). Cuánto, entonces? Dado el recorte de distancia (son 49 kilómetros), Mejía debería ceder ante Indurain ojo, él es la referencia unos 5 segundos por kilómetro.

Pero hay otro factor que puede servirle para hundirse o salvarse: parte de penúltimo, antes que Indurain. Si el español le descuenta los tres minutos de diferencia con que salen, puede convertirse en un punto de mira fundamental. Se sabe que en el esfuerzo individual contra el reloj ayuda mucho tener un punto de referencia adelante.

Entonces, si Indurain sobrepasa a Mejía y este tiene la capacidad suficiente para mantenerse en el margen de los tres minutos de diferencia, estará como mínimo en el tercer lugar, desplazando a Rominger. Si no cumple este objetivo, pues todo quedará en manos de la Divina Providencia.

Pronóstico: Hay un dato bien interesante, que de cumplirse favorecerá la opción del colombiano. Mientras la relación de segundos perdidos por kilómetros de Mejía fue en disminución (6,02 en el prólogo y 5,86 en Lago Madine), la de Rominger y Jaskula fue en ascenso: 2,05 y 2,74, en el caso del suizo; 3,97 y 4,06, en el del polaco.

Y? Si esa oportunidad que le da la vida a Mejía de subir al podio, si saber que está a punto de escribir una página gloriosa, si los antecedentes, si ese buen momento de forma que exhibe, si todos esos elementos no son motivación suficiente para que el risaraldense haga un último esfuerzo, entonces tendremos que conformarnos con el cuarto puesto. Pero seguimos pensando que hay cómo estar en ese bendito podio de París.