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SE RETRASA JUICIO A JAIME LUSINCHI

El antejuicio de mérito al ex presidente Jaime Lusinchi se vio retardado ayer por las reacciones al estallido de una carta bomba que explotó en la sede de la Corte Suprema de Justicia y por la muerte súbita de su abogado defensor, Morris Sierralta, de 73 años. La oficina de prensa de la Corte informó que el magistrado y vicepresidente del tribunal, Alirio Abreu Burrelli, no repartió a los 14 magistrados la ponencia para determinar si hay o no méritos para enjuiciar a Lusinchi por malversación de fondos públicos.

21 de julio 1993 , 12:00 a.m.

Abreu Burelli iba a entregar su ponencia ayer cuando una bomba que venía en un sobre explotó en una sala del máximo tribunal y tres personas resultaron heridas, una de ellas de gravedad. Lusinchi, de 68 años, está acusado por la Fiscalía General de la República de comprar con fondos públicos 60 jeeps por un millón de dólares.

La explosión de la carta bomba en la Corte Suprema de Justicia venezolana obligó a que los ministros del Interior , Carlos Delgado Chepellin, y de Justicia, Fermín Marmón León, se reunieron con los 15 magistrados de la Corte para discutir medidas de seguridad en pro de los jueces.

Aunque ni los magistrados ni las autoridades policiales han dicho quién o qué organización estaría interesada en atacar a los magistrados y las razones de esas amenazas, la Fiscalía General y los principales partidos han pedido al Ejecutivo abrir una investigación.

Yo no conozco esa cosa que llaman miedo. A través de mi vida desarrollé una capacidad para tomar decisiones y no la voy a perder ahora , dijo en una entrevista publicada ayer en el Diario El Universal el magistrado Alirio Abreu Burelli, vicepresidente de la Corte.

Abreu Burelli agregó que seguirá su trabajo en la ponencia sobre si hay o no méritos para enjuiciar a Lusinchi por acusaciones de malversar fondos públicos en la compra de 60 vehículos a finales de su gobierno (1984-1989).

De acuerdo con versiones periodísticas, Abreu está a favor del juicio y tenía previsto entregar su informe a los magistrados para su estudio y posterior votación.

Este acto de terrorismo obligó al Gobierno venezolano a reforzar la protección de los miembros de la Corte Suprema de Justicia y condenó enérgicamente el atentado explosivo consumado contra ese organismo, por el cual un empleado sufrió la amputación de una mano.

El presidente Ramón Velásquez, se reunió en el Palacio de Miraflores con funcionarios de su gobierno ante el auge del terrorismo que se produjo ayer con el atentado a la Corte y otras tres bombas dirigidas a magistrados del máximo tribunal.

Por su parte, el ex presidente Jaime Lusinchi cuyas acusaciones por corrupción son estudiadas actualmente por la Corte, repudió el ataque y las versiones de prensa que vincularon el incidente con su proceso en la Corte Suprema.

Finalmente, productores agropecuarios de los sudoccidentales Estados Táchira y Barinas denunciaron ante los organismos periodísticos, la presencia de presuntos mercenarios dedicados a prácticas militares en esas regiones.

De acuerdo con los productores, los mercenarios, vestidos con uniformes y armamento de grueso calibre, estarían entranando y realizando prácticas paramilitares en la finca La Marquesena , limítrofe de ambos estados y a escasos kilómetros de un puesto de control de la Guardia Nacional (policía milítar fronteriza).

Los denunciantes aseguraron que los individuos, no pertenecientes a instituciones militares conocidas, entrenan todos los días en la vasta zona como si se tratará de una unidad especial o de algún cuerpo de élite entrenando en labores de ataque .