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CABALLEROS EN RUINAS

Arruinados por las pérdidas colosales del gigante de los seguros Lloyd s, varios honorables gentlemen británicos se ven hoy obligados a vender su platería, lienzos de grandes maestros y joyas; y, como último recurso, sus títulos nobiliarios. Considerados durante largo tiempo como símbolos de la prosperidad de la ciudad, el corazón londinense de las finanzas, los names, aristócratas y hombres de negocios que respaldaban las operaciones de Lloyd s con su patrimonio, ahora enriquecen las salas de subastas, como Christie s y Sotheby s.

23 de julio 1993 , 12:00 a.m.

Algunos de los objetos de arte están avaluados en 20 millones de libras (unos treinta millones de dólares). Sin embargo, estas piezas son las que se venden al final, luego de las residencias secundarias y las acciones.

Collares de diamantes y cómodas isabelinas pasan a manos de compradores británicos, norteamericanos y especialmente de Oriente Medio, región que acapara gran parte de esas riquezas.

Cuando se agotan todos los recursos, aún queda una última salida. Vender sus títulos de nobleza, que provienen de los siglos XI y XII, usualmente a nuevos ricos ingleses, canadienses y estadounidenses, por precios que van desde los ocho mil hasta los 153 mil dólares.