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OTRO ESCÁNDALO PARALIZA FRANCIA RARA ENFERMEDAD MATA A 25 NIÑOS

Luego del caso de la sangre infectada con el virus del sida, un nuevo escándalo empaña el prestigio del sistema sanitario francés: 25 niños han muerto a causa de una rara enfermedad cerebral, probablemente a causa de un tratamiento a base de hormonas del crecimiento extraídas de cadáveres provenientes de Europa del Este. El presidente de la asociación Francia-Hipófisis , profesor Jean Claude Job, endocrinólogo de fama mundial, y el profesor Fernand Dray, ex responsable de la fabricación de las hormonas del crecimiento en el Instituto Pasteur, se encuentran bajo investigación por homicidio involuntario.

21 de julio 1993 , 12:00 a.m.

Toda esta historia comenzó hace un año y medio, con una denuncia presentada contra los dos médicos por el padre de un muchacho que murió a los 15 años de edad a causa del mal de Creutzfeldt-Jakob (MCJ), una rara afección degenerativa del tejido del cerebro, tras haber sido sometido a un tratamiento hormonal para estimular su crecimiento.

En 1980 el profesor Luc Montaigner, el descubridor del virus del sida, había advertido a Francia-Hipófisis acerca de los riesgos implícitos en el manejo de esta hormona del crecimiento, que en Estados Unidos ha sido sustituida desde 1985 con una hormona sintética mucho más segura que la anterior.

Pero en Francia se decidió seguir adelante con la hormona natural, mejorando sin embargo las técnicas de purificación.

Sin embargo, según un informe de la Inspección General de Asuntos Sociales (IGAS) francesa, los productos medicinales que no habían sido producidos según las nuevas normas de purificación, no fueron retirados de la venta, y Francia-Hipófisis fue autorizada a proseguir con sus actividades, con la recomendación explícita para todos sus responsables de abstenerse de cualquier declaración a la prensa .

El documento de la IGAS afirma que ni Francia-Hipófisis ni la dirección nacional de medicamentos y farmacias, pidieron que se retiraran los productos ya distribuidos en farmacias y hospitales, a pesar de que el entonces ministro de Salud Pública dijo que había sido hecho.

En marzo de 1992, Bruno Durieux, que ocupaba en ese momento la cartera, afirmó que desde junio de 1985, fue decidida la distribución de la hormona desactivada con el nuevo método y el retiro de las hormonas que no habían sido sometidas a él .

Según estimaciones independientes, entre 1972 y 1988, fecha en que llegó a Francia la hormona sintética perfeccionada por los estadounidenses, más de 1.500 niños con problemas de crecimiento fueron tratados con hormonas extraídas de cadáveres, muchas veces sin ningún control médico serio.

Los investigadores médicos temen algo aún peor: las decenas de casos de enfermedades debidas a la hormona asesina que no han sido descubiertos porque no se ha manifestado aún la patología, a causa del largo período de incubación de la hormona, y sus efectos a largo plazo.