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CONMOCIÓN EN ITALIA POR SUICIDIO DE EMPRESARIO

El empresario italiano Gabriele Cagliari, de 67 años de edad, quien se encontraba en una cárcel de Milán, se suicidó en el interior de su celda, informó el ministro italiano de Justicia, Giovanni Conso. Conso confirmó ayer ante el Parlamento que Cagliari, ex presidente del grupo público ENI (Ente de Hidrocarburos), encontrado muerto en su celda de la prisión de Milán, se suicidó por asfixia. El empresario estaba detenido en forma preventiva.

21 de julio 1993 , 12:00 a.m.

A su vez, informó a la Cámara de Diputados de la muerte de Cagliari y esta procedió a ordenar una investigación designada al jefe de la Inspección de las Cárceles del Ministerio de Justicia, Ugo Di Nacci.

Di Nacci fue enviado a Milán para averiguar por la evolución del caso Cagliari, acusado de corrupción.

Se suicida empresario italiano El empresario Gabriele Cagliari, encarcelado por presunta participación en la red de corrupción que ha envuelto a Italia, fue encontrado ayer muerto, luego de asfixiarse con una bolsa de plástico sobre su cabeza, informo un vocero gubernamental.

Se informó que los guardianes encontraron a Cagliari, ex jefe del grupo energético estatal italiano ENI, caído en el baño de su celda en la prisión milanesa de San Vittorem, con la cabeza cubierta por una bolsa.

Cagliari, que tenía 67 años, había compartido la celda con otros tres detenidos, pero en esos momentos se encontraba solo, dijo el informe.

Cabe duda de que Gabriele Cagliari se suicidó , declaró el magistrado interviniente Maurizio Grigio, luego de ver el cadáver.

La muerte de Cagliari, cuatro meses después de su reclusión en la cárcel, seguramente provocará un vendaval en la opinión pública acerca del tratamiento que reciben sospechosos en el escándalo de corrupción de Italia, que afecta a más de mil personas, incluyendo ex primeros ministros y destacados empresarios.

Cagliari era presidente del Ente Nazionali Idrocarburi desde 1989, la segunda compañía en magnitud de Italia, hasta su arresto este año, y desde el 9 de marzo se encontraba bajo custodia preventiva.

Estando en prisión admitió que ENI había pagado alrededor de 20.000 millones de liras (12.6 millones de dólares) a los Demócrata Cristianos y socialistas, partidos gobernantes en Italia, a través de una red de subsidiarias en el exterior. Pero insistió que él había heredado este sistema de sus predecesores.

Su muerte coincidió con las investigaciones en torno a las actividades de Enimont, un joint venture en productos químicos, compuesto por ENI y Montedison, perteneciente al imperio Ferruzzi, que operó entre diciembre de 1988 y noviembre de 1990.

Por otra parte, en Roma, varios integrantes del parlamento demandaron un debate de emergencia sobre el aparente suicidio de Cagliari, primero de un sospechoso bajo custodia en el marco de la investigación de mani pulite (manos limpias) contra la corrupción, y noveno suicidio hasta la fecha.

El primer ministro Carlo Azeglio Ciampi declaró que la muerte de Cagliari entristeció a todos. El ministro de justicia Giovanni Conso tenía previsto pronunciar un discurso ayer ante el Parlamento.

A su vez, Antonio Di Pietro, principal investigador de los sobornos, manifestó que el deceso de Cagliari constituía una derrota , y sostuvo que debió haber sido liberado de la prisión hace seis semanas.

El abogado de Cagliari, Vittorio Daiello, en medio de sollozos, acusó de crueldad a los investigadores judiciales.

Afirmó que el investigador de Milán, Fabbio De Pasquale, había prometido liberar a Cagliari de prisión a principios de la semana pasada, y que el viernes se retractó.

A su vez, se ha ordenado una autopsia de Cagliari, según declaró el jefe de la Procuraduría Pública de Milán, Francesco Saverio Borelli.

En otra prisión de Milán, los magistrados interrogaban ayer al ex presidente de Montedison, Giuseppe Garofano.

Garofano, principal sospechoso en el escándalo de sobornos, fue arrestado en Suiza la semana pasada, al cabo de una fuga de cinco meses, y traído a Italia.