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CASTIGO COMER LOMBRICES:

Farmington, EE.UU. (AFP) Cuídese de hacer apuestas porque las penitencias pueden ser comer un plato de lombrices. Eso fue lo que le sucedió a Carol Stevenson, maestra de la escuela elemental de Ladera del Norte (Nuevo México), quien le dijo a sus 23 alumnos que apostaba cualquier cosa a que no lograrían leer 7.000 páginas en un mes.

18 de julio 1993 , 12:00 a.m.

Si ella perdía se comprometía a hacer algo insólito, lo que los menores quisieran. Con asco, pero con valentía, Carol comió siete lombrices. Los niños, para ayudarle a pasar el mal sabor, le suministraron salsa de tomate, mostaza y jarabe de chocolate.