Archivo

POCA ACOGIDA A LA AMNISTÍA EN NICARAGUA

Ex contras y ex soldados sandinistas rearmados se mantienen en rebeldía y parecen preparar acciones militares para rechazar la amnistía ofrecida por la presidenta Violeta de Chamorro, aseguraron diferentes fuentes consultadas por la AFP este fin de semana en el norte de Nicaragua. Los rearmados continúan reclutando jóvenes y contarían con ayuda del exterior para emprender fuertes acciones contra el gobierno, según testimonios recogidos en poblados como Quilalí, Murra, Jalapa, Somoto, El Jícaro y Palacaguina.

19 de julio 1993 , 12:00 a.m.

Letreros con las siglas del Frente Norte 380 en las paredes de humildes viviendas o comunicados de distintas agrupaciones anunciando alguna acción, mantienen en zozobra a los campesinos.

Muchos expresan temor ante las amenazas de los rearmados de paralizar la actividad productiva, emboscar vehículos y atacar ciudades y también la anunciada ofensiva del gubernamental Ejército Popular Sandinista (EPS) a partir del próximo 31 de agosto, fecha límite para que se desmovilicen los rebeldes, estimados oficialmente en 1.400 hombres.

El encargado de la Brigada Especial de Desarme del EPS en El Jícaro, Juan Pablo Rivera, confesó que en los últimos dos meses sólo ha recuperado dos fusiles AK , pese a que el gobierno continúa pagando unos 80 dólares por cada arma.

Y aunque el gobierno dice que la amnistía es la última oportunidad, uno de los jefes de las rebeldes Fuerzas Armadas de Lucha Popular, un ex teniente del ejército de seudónimo Arbol , dice que esa disposición no beneficia a nadie y que ellos continuarán armados.

Para una simpatizante de los ex contras rearmados (recontras), la concejal del poblado de Quilalí, Andrea Pinell, la amnistía no es válida porque con ella tratan de tapar los crímenes de los sandinistas . Además, manifiesta su convicción de que los recontras aglutinados en el Frente Norte 380, se preparan para combatir y no para acogerse a la amnistía.

En Quilalí, los recontras ofrecen el equivalente a 80 dólares (la misma cantidad que da el gobierno por la entrega de un fusil), para reclutar jóvenes, aseguró por su parte el teniente del EPS, Pedro Jirón.

Pese a este panorama, el mayor Máximo Zeledón, jefe del Estado Mayor de la Primera Comandancia del EPS, opina que la situación no es alarmante y que no han detectado un plan militar de los rearmados que pueda hacer creer en la reanudación de la guerra.