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ESTO NO SE ARREGLA CON UNOS CUANTOS TIROS

Cómo son los contactos que usted ha tenido con la guerrilla? Por qué se están realizando esos contactos si, al parecer, el país ya no cree en la voluntad de paz de estos grupos guerrilleros? Mi respuesta es que hay una información muy fragmentaria. Mucha gente no tiene una idea clara de lo que está ocurriendo en el país con la guerrilla. Son muchos grupos con muy distintas jefaturas, con distintos back ground político-militar. Unos con gran experiencia militar, unos con dominio geográfico de más de 30 años, unos salidos del campo, otros de la ciudad, unos con intereses de reforma agraria, otros con problemas urbanos, otros con problemas sectoriales de los recursos como el caso del Eln.

18 de julio 1993 , 12:00 a.m.

Hay sitios donde no puede haber puestos de policía, donde el Ejército puede ir si van muchos y bien armados. Esta situación de guerra es una realidad. Y esos grupos pueden hacer mucho daño o no hacerlo dependiendo de cada sitio. En la parte donde ellos están en una alianza mayor con los narcotraficantes no tienen ningún interés de pelea. Simplemente mantienen los cultivos, y si no les ponen problemas, pues ellos no pelean con nadie. Sólo están manteniendo lo que es una fuente de finanzas.

Me da la impresión de que el país no tiene esa imagen de la guerra, creyendo que hay un grupito de personas y que, si conseguimos más helicópteros y más soldados, eso se va a acabar ya.

Y es evidente que a la larga la sociedad puede aunar esfuerzos y el Ejército puede solucionar el problema, pero a la larga. Qué significa, y a cambio de qué? A la larga significa la muerte de muchos soldados, suboficiales, oficiales, de muchachos que están en la guerra. Todos ellos son colombianos.

Y aquí yo quisiera que el país reflexionara en algo que es muy trágico para la población campesina. Cuando un grupo guerrillero llega como si fuera el ejército a una casa campesina, y miran a ver si usted tiene cuerpo , se lo llevan. No le preguntan si cree o no en la guerrilla. Son muchachos que sin ser bandidos, en su mayoría son campesinos a los que reclutaron ese día y se los llevan. Y si hay una pelea tienen que disparar. El enemigo quién es? El que está disparando para acá. No hay una gran ideología en eso. Después viene ese proceso. Si dentro de esto se apoderan en cierta forma de una zona, y los campesinos ven que a ellos eso no les crea problema, les aseguran unas tierras.

Ahí es donde yo hablo de la ignorancia sobre la guerra por parte de personas aún muy importantes de las Fuerzas Armadas, que dicen que los campesinos no están en la guerra, porque el día que le hacen un interrogatorio, el campesino, que sabe defenderse, dice que no está de acuerdo. Pero a lo mejor ese es el padre de un guerrillero que está perfectamente de acuerdo con él, pero que ya sabe que le toca decir eso porque de lo contrario tiene grandes problemas. Ese problema no lo conoce el país, no percibe que puede haber una señora buenísima, pacífica y su hijo es un guerrillero, y ella conoce que su hijo es muy bueno. Ella no está contra la guerrilla porque su hijo es guerrillero y eso se multiplica por miles: Guajira, Casanare, norte de Antioquia, Bogotá, Cali, Medellín. Si no son muchos eso no sería posible. Cuántos? Quién lo sabe.

A pesar de la diversidad que ellos tienen, que en cada zona hay una realidad social distinta para cada frente, lo cierto es que por lo menos las Farc y el Eln parecen tener unidad de mando militar y política. Hay una jerarquía establecida que hace que no se vuelvan grupitos y que cada uno haga lo que quieren. Tienen mucha autonomía en finanzas, recursos, pero sigue habiendo, por lo menos hasta ahora, una cierta unidad política Yo soy una persona de mucho contacto pero no soy experto. Tengo esta impresión. La Coordinadora tiene un campo de coordinación, pero a mí me ha tocado estar en diálogos anteriores en que yo veía que era gente que no se entendía para nada y que, sin embargo, estaban coordinados en algo; eso es lo que el país a veces encuentra difícil de digerir, porque tú estás hablando con un grupo y al mismo tiempo dicen que ese grupo hizo un secuestro. Entonces se les llama mentirosos. No hay con quién contar, mejor no hacer el diálogo.

Resulta que es otro grupo al que se le acabó la comida y ese día no va a decirle a Manuel Marulanda: mándeme el mercado para mi tropa , sino que actúa.

Si va un señor en un jeep con plata, se la quitan. Eso no debería cerrar el diálogo porque no es mala fe del que está dialogando sino una condición de este tipo de guerras, es lo que no entiende el Gobierno, a mi modo de ver.

Y conste que soy enemigo de los diálogos como el de Tlaxcala y que no soy muy amigo de los diálogos regionales.

Lo que es muy difícil es explicarle a la opinión pública que el Gobierno está sosteniendo un diálogo con un grupo guerrillero y simultáneamente este sigue delinquiendo. Por ejemplo, mataron al ex ministro Argelino Durán Quintero mientras hablaban en Tlaxcala. No es eso muy complicado de cara a la opinión pública? Ese es mi punto de vista y esa mi batalla. Y mis colegas obispos perciben lo mismo.

Algunos sostienen que no se puede hablar con unos tipos que están mintiendo. Y yo no excluyo tampoco la mentira. La mentira es parte de la guerra. Eso me enseñó el general Ayerbe Cháux.

Pero lo cierto es que con esa actitud sólo conseguiremos un desangre o un genocidio, porque si a toda esa gente la van a matar para que se acabe la guerra, eso es un genocidio. Y son colombianos. Creo que el Estado tiene que mantener su fuerza de respuesta. Y no hay que ser tan maniqueos de creer que se le va a exigir a un pobre sargento que está metido en la selva, que tenga toda la pulcritud que exigiría un tratado ético sobre la guerra. El Gobierno tiene que mantener esa respuesta. Pero lo que tenemos que entender es que no basta, que no es suficiente y que el diálogo podría evitarnos tener que dar esa respuesta. Cuál diálogo y cómo? Creo que está por diseñarse el ideal.

Hay un problema muy grande: uno tiene que creer en las otras personas, porque si no, no hay nada que hacer.

En este tipo de guerra en donde hay plata para quien encuentre a cualquiera de ellos por la delación, uno tiene que creerle al que llega y seguir. Ese ya es un canal de diálogo.

Cómo saber si hay o no real voluntad de diálogo? Cuando uno tiene experiencia al tratar tanto con las Fuerzas Armadas como con la guerrilla, se sopesa la palabra diálogo. Tiene otro cariz.

Y los diálogos finalmente tienen que terminar en un diálogo institucional, en que la institución guerrilla habla con el Estado y eso es lo lógico. Eso no le debe tocar a nadie distinto que al Presidente de la República o a las autoridades que designe. Quién otro puede ofrecer algo? Lo lógico es que estén a la mesa los directivos de los grupos. Pero me parece que para salir de esta guerra antes de eso hay mil posibilidades de diálogo que no se deben agotar. De entidades que tienen que ver con el campo, y en el caso de la Iglesia pues es una puerta muy amplia. Nunca se sabrá qué cosas se produjeron por un diálogo. Cuando a un grupo uno le dice cómo se van a llevar unos ancianos, eso no sale en el pacto, no sale en la prensa, pero a lo mejor ese señor no vuelve a secuestrar ancianos. Lo ideal sería que uno logre convencerlo de que ni ancianos, ni adultos ni niños. Pero si no lo convenzo de todo, por lo menos algo que humanice la guerra. Si a un frente lo logro convencer de que no dañe un puente eso es un diálogo. Siga su guerra porque no la puedo parar, le diría párela pero usted no la quiere parar. Pero en su guerra no haga estragos porque mire lo que esto produce. No entiendo por qué hay gente que se enfurece por eso. Hay gente que cree que esto se arregla con unos cuantos tiros. Es muy diciente el pronunciamiento del Mindefensa que le puso 18 meses.

Pero si la guerra no para, un hecho como la muerte de Argelino Durán, que no fue abiertamente condenado por la Coordinadora Guerrillera sino que hizo parte del proceso, no termina hastiando a la opinión? Es que eso es esta guerra. Lo que podemos es evitar más Argelinos. Si nos ponemos a hacer un juicio ético no se sabe cuántos van a caer. Si lo hacen por la mentira de la guerra, perfecto. Acepto que digan que va a acabar en 10 meses para tratar de desconcertar al enemigo, pero si hoy aparece el Ministro de Gobierno diciendo lo mismo porque está convencido de eso, estamos perdidos, no hay nada qué hacer. Vamos a tener que seguir padeciendo esta guerra hasta que alguien quiebre la cabeza y ese alguien, quién va a ser?