Archivo

PENOSA JORNADA PARA EL BALOMPIÉ CRIOLLO

Una página triste, para no guardar en la memoria, vivió ayer el fútbol colombiano, cuando la selección sub-20 de Brasil derrotó 2-1 al combinado nacional de mayores en Miami (EE.UU.) y el cuadro sub-17 cayó 0-3 ante México en Caracas (Venezuela) en su debut en el mundialito . Si hay algo que incomoda y despierta temor entre los jugadores profesionales, es disputar picados o juegos amistosos frente a oncenos de menor categoría. Y, por lo visto ayer en el juego que la selección sub-20 de Brasil le ganó 2-1 al combinado de mayores de Colombia, tienen la razón.

18 de julio 1993 , 12:00 a.m.

Allende el bajo rendimiento exhibido por la mayoría de integrantes del cuadro de Francisco Maturana y Hernán Darío Gómez, hubo un factor decisivo para inclinar la balanza a favor de los auriverdes en el estadio Orange Bowl de Miami: la actitud de ambos equipos sobre el terreno.

Los brasileños, que nada tenían que perder y sí mucho que ganar, salieron a morder , a marcar con todo, a disputar a muerte cada balón, a pegar cuando fuera necesario, a esperar en su propia zona para buscar el contragolpe y, en fin, a usar cualquier método con tal de no ser derrotados.

Los colombianos, que están a 14 días del primer partido de la eliminatoria mundialista, tenían mucho que perder y poco que ganar. Por eso, se cuidaron de chocar ante los corpulentos brasileños, escondieron la pierna en cada balón dividido y fueron temerosos a la hora de hacer la individual al borde del área rival.

Se dedicaron, más bien, a tratar de darle tránsito a la pelota, a buscar espacios, pero, sobre todo, a cuidar sus humanidades pensando en el gran compromiso que se avecina.

Claro que la nítida victoria de los jóvenes brasileños no solo fue producto de esa diferencia de actitudes. También se originó en el mal rendimiento de Tréllez, de Aristizábal, de Rincón, de Pérez, en el primer tiempo, y luego de García, que convirtieron a El Pibe Valderrama en una solitaria golondrina después acompañada por los chispazos de Lozano y Valenciano, que no pudo hacer verano.

A los 11 minutos, cuando el zaguero Emerson vio la tarjeta roja por reincidir en juego brusco, todo quedó servido para que Colombia cuya mejor arma es la administración del balón dominara a su antojo. Pero fue Brasil, en una jugada aislada pero bien hilvanada de Magrao que finalizó Mauricio, el equipo que se fue en ventaja.

Corría el minuto 25 del primer período y la anotación fue la conclusión de una serie de errores defensivos de Colombia.

La reacción del onceno tricolor fue rápida, pero tímida. Sesenta segundos después del gol brasileño Tréllez pudo igualar, pero su remate salió desviado tras una gran habilitación del Pibe .

Luego Rincón, en lo único acertado que realizó, exigió al arquero Dida con un tiro libre. Pero ahí pararon las escaramuzas ofensivas de Colombia, porque se dejó sacar de casillas por la táctica argentinizada de los auriverdes (pegaron, se tiraron al suelo, manosearon al árbitro, fingieron lesiones) y no tuvo la claridad mental suficiente para marcar la diferencia del hombre de más.

Los restos se echaron en el complemento, con el ingreso de García, Valenciano y Lozano, que le dieron más dinámica y profundidad al once nacional. El atrevimiento del barranquillero en la media distancia y del vallecaucano en la jugada personal le abrieron nuevas posibilidades a Colombia.

Pero Brasil se las arregló para dar el puntillazo y dañó los planes. Al rescatar un mal rechazo de Alexis Mendoza en un tiro de esquina, el melodramático Bruno estrenó al portero Farid Mondragón, que segundos antes había ingresado por el lesionado Oscar Córdoba, con un golazo para el 2-0.

Al promediar esa segunda parte la llave Valenciano-Lozano protagonizó el descuento por intermedio de este último. Pero este gol solo sirvió para animar un poco a la tribuna, porque en el campo la balanza ya estaba definitivamente inclinada hacia el lado de los brasileños.

Con un mal arbitraje de Arturo Angeles, los equipos alinearon de la siguiente manera: Colombia: Córdoba (Mondragón); Herrera, Perea, Mendoza y Pérez; Rincón (García), Alvarez (Lozano), Gómez (Valenciano) y Valderrama; Aristizábal y Tréllez.

Brasil: Dida; Wagner, Marcelo, Emerson y Bruno; Marcelinho, Hermes, Fernando (Carlinhos) y Yan; Mauricio y Magrao (Conceicao).

Goleada la sub-17 Con goles de Santacruz, Torres y Carreón, México venció 3-0 al cuadro sub-17 de Colombia en el mundialito de fútbol que se realiza en el estadio Brígido Iriarte de Caracas (Venezuela).