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LA CONSTRUCCIÓN SIGUE EN EL TECHO

El sector de la construcción, que fue líder de la economía en 1992 con un crecimiento en términos reales de 10 por ciento, empezó el año con un dinamismo similar, pero ha empezado a mostrar un menor ritmo de crecimiento. Entre las actividades consultadas por este diario en su encuesta trimestral, es uno de los que presenta los mejores resultados en producción, ventas, utilidad y empleo en los dos trimestres analizados.

18 de julio 1993 , 12:00 a.m.

Sin embargo, los constructores consideran que en el tercer trimestre tampoco se repetirá lo sucedido durante el año pasado. Aunque estiman que la producción seguirá bien, las ventas, las utilidades y el empleo muestran una clara tendencia a disminuir.

Este fenómeno obedece a que en 1992 se registró un año récord que, indudablemente, es difícil de superar. Pero, además, porque la actividad constructora ha comenzado a entrar en un ciclo de desaceleración, que se repite después de cada bonanza.

Entre abril y junio, el 45 por ciento de los empresarios consideró que la producción creció, el 36 por ciento que permaneció igual, mientras que el 13 por ciento respondió que disminuyó.

Gracias a ese buen comportamiento, la mayoría de los empresarios, 54 por ciento, dijo que sus utilidades habían crecido y sólo para el 13 por ciento descendió.

Sin embargo, la perspectiva para el tercer trimestre no es tan buena en ese indicador. Sólo 36 por ciento cree que serán superiores, en tanto que el 50 por ciento estima que se mantendrán estables.

Lo mismo sucede con el empleo, sobre el cual la gran mayoría, el 90 por ciento, considera que lo mantendrá o, incluso, que puede aumentar.

Al observar los resultados de los balances, se comprende por qué los constructores le dieron al Gobierno una de las calificaciones más altas por el manejo de la economía durante el trimestre: 3,40 sobre cinco, cifra que está por encima del promedio de todos los sectores.

No obstante que tienen algunos temores, al preguntarles por el crecimiento económico esperado, la mayoría fue optimista. Estiman que el PIB aumentará cerca de 4,0 por ciento.

Sin embargo, para el próximo año no ven el panorama tan claro como el Gobierno y creen que el crecimiento será de 4,27 por ciento, una tasa levemente inferior al promedio de la EOE. Los constructores no son tan optimistas como el Gobierno frente a la inflación. Para ellos, el costo de vida será del 23,4 por ciento, la mayor tasa estimada por los siete sectores consultados.

En la evaluación de su nivel de sistematización, las empresas del sector se rajaron. La calificación fue de 5,73, sobre diez. Con respecto a la productividad, presentaron el mayor puntaje de todos los sectores: 6,28.

A pesar de que sus rendimientos de producción son los más altos de todos y están muy por encima del promedio total que fue de 5,98.