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LOS COLOMBIANISTAS EN CALIFORNIA

Que un grupo importante de profesores universitarios estadounidenses decidan especializarse en literatura colombiana, denominarse colombianistas, y dedicarse a estudiar y promover las letras de nuestro país es algo muy estimulante para la cultura y sobre todo para los escritores. Por eso me sentí tan reconfortada con la asistencia al VIII Congreso de Colombianistas, realizada en la Universidad de Irvine, California, bajo la presidencia de Seymour Menton, que al tiempo era el director de la Asociación de Colombianistas.

17 de julio 1993 , 12:00 a.m.

Seymor ha escrito y publicado en inglés y en español varios libros, entre ellos una antología del cuento latinoamericano y prepara un volumen sobre la novela histórica. Fue el motor de la reunión de Irvine, a donde llevó como invitado especial a Alvaro Mutis, emocionado, dinámico y feliz de compartir un día entero dedicado al análisis de su obra, y a las confidencias que resultaron ilustrativas tanto para sus lectores como para las gentes que por primera vez lo veían.

El congreso de especialistas que se realizó en dos salas con sesiones paralelas, permitió a profesores estadounidenses, colombianos, mexicanos, canadienses, y puertorriqueños adentrarse más en las novedades de la literatura colombiana y conocer mejor a los narradores Las confesiones de Mutis No me siento manejando una novela, me moriría del susto , confesó Alvaro Mutis en medio de una de sus risas grandes. Yo no soy novelista , dijo luego, para agregar que sigo manejando los materiales poéticos. Yo no manejo diálogos .

Los hombres siempre tendremos una dosis de torpeza. La mujer ve más , dijo dentro de la plática con el público.

Cada día que pasa creo que debemos volver a los lugares comunes y revisarlos . No creo en las épocas gloriosas , La muerte la llevamos adentro. Está cada día y cada vez más cerca . Si me preguntaran quién soy?, diría que soy occidental, cristiano y mediterráneo. La cultura occidental es lo que fundamentalmente me interesa. No tengo curiosidad por lo asiático. No lo entiendo, no me dice nada. Para mí estar en una pequeña iglesia romana sigue siendo un milagro extraordinario .

Lo precolombino no me dice nada. La Cuatlicue me da terror. Yo soy un mediterráneo de Cádiz. Yo soy ajeno a ese mundo precolombino, lo desconozco, no me dice nada .

Cuando le preguntaron cuándo había conocido a Gabriel García Márquez, dijo que con Gonzalo Mallarino llegamos a Cartagena para encontrarlo .

Escribo en forma ingenua Mis personajes tienen la cualidad de ser maleducados , anotó. A una pregunta sobre su sistema de escritura dijo que escribo de 8 de la mañana a una de la tarde. Por la noche corrijo. Se vuelve entonces una relación con un grupo de personas con las que hay que tener mucho cuidado... Yo escribo en forma ingenua. Cuando creo que soy sabio, paro .

Encuentro el nouveau roman detestable... En literatura francesa, me quedé con Celine... He sido lector de clásicos. Adoro a Cervantes. No conozco nada más contemporáneo. Por qué no contar historias como Jack London? Siempre ha leído para distraerme .

Este diálogo informal, vino a matizar los sesudos trabajos que se habían leído sobre su obra: La ideología del relato en la narrativa de Alvaro Mutis de William Siemens, Un sesquicentenario y un cumpleaños de Kurt Levy, El último rostro de Seymour Menton, Metapoesía e Intertextualidad de James Alstrum, Viaje y desesperanza del Gaviero de Monserrat Ordóñez y otros estudios que iban desde el Tolima hasta la prosodia escondida.

Se habló también de la incorporación de la mujer en el canon literario, de la crítica feminista, de la música andina, del oro precolombino, de la condición social del escritor latinoamericano, de la construcción retórica del caníbal pijao, de la narrativa colombiana en Estados Unidos, y naturalmente para finalizar, de la preparación del próximo congreso de colombianistas en la Universidad de Los Andes, para 1995 cuando se analizará la obra de las escritoras y se hablará de Colombia en el contexto latinoamericano. El evento contará con la colaboración del Caro y Cuervo y del PEN Club de Colombia, bajo la batuta de la profesora Betty Osorio de Negret.

El historiador y profesor colombiano, Héctor Orjuela dio la sorpresa de su trabajo, al rescatar de las mazmorras de las bibliotecas españolas, un texto valioso para los americanos: Las alteraciones del Dariel, un poema épico desconocido que él compara en importancia a La Araucana en donde su autor, Cepeda, un monje español narra las guerrillas entre nativos y conquistadores, para descubrir costumbres, aventuras, comportamientos de la época.

La obra recorre la región del Darién, encuadra lo que hoy es Colombia y Panamá, con prolongaciones por el área caribeña.

Se firmó una carta para el presidente Gavirira, pidiéndole su solidaridad y apoyo para el escritor de la negritud, el médico Manuel Zapata Olivella, ahora con problemas de salud.