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INVENTARIO MUNDIAL DE FAUNA DEPREDADA

Muy pocas especies se salvan de la depredación. Si no se utilizan como mascotas, sirven de alimento, medicina o carnada para cazar otros animales. Nada se desperdicia; se utilizan carne y piel por igual. A continuación va el balance de Time con los ejemplos más salvajes de tráfico de fauna en el mundo: Debido al contrabando, los tigres desaparecieron completamente de la China y están dejando de existir en la India y Siberia, donde el saqueo ha aumentado considerablemente desde que cambió el gobierno soviético.

16 de julio 1993 , 12:00 a.m.

Adicionalmente, se han despachado muchos tigres hacia Taiwan para abastecer granjas que crían a los felinos para su utilización en medicina popular o como un plato exótico en los restaurantes.

Durante la última década, la población de guacamayas ha disminuido en un 75 por ciento en Suramérica gracias a los coleccionistas, especialmente de Europa y Estados Unidos, quienes pagan hasta 20.000 dólares por un par de estas aves de colores brillantes. Ya quedan menos de 5.000 de ellas en las regiones salvajes.

Algunos animales están desapareciendo incluso antes de ser reconocidos. A la destrucción, se agregan los métodos brutales empleados para atraparlos. Los ladrones en Africa asesinan a las madres de los monos para coger a sus hijos.

Se sabe también que los cazadores de aves tropicales atraen su presa usando como anzuelo un pájaro atado o con las alas inmovilizadas. Así, los chillidos de desesperación, atraen grupos de aves que vuelan hacia redes y trampas escondidas. Los pájaros indeseables, muchos de ellos heridos, son abandonados para que mueran.

Para capturar peces tropicales, los cazadores esparcen una dosis no letal de cianuro en las aguas coralinas y atrapan a las criaturas atontadas; el cianuro se queda envenenando los arrecifes frágiles.

En Argentina, desde 1976 se han tumbado 100.000 árboles de quebracho para alcanzar los guacamayos pequeños en sus nidos altos. La pérdida de hábitat es aún más devastadora que el aprisionamiento, porque todos los animales de la región resultan afectados.

Recientemente, un turista alemán fue atrapado en el aeropuerto de Río de Janeiro con un pequeño mico tití león dorado (una especie en peligro de extinción) en su bolsillo.

Los taiwaneses que visitan Vietnam, prefieren contrabandear con lemures (primate con apariencia de zorrillo).

Hace poco, un argentino fue detenido en la aduana de Estados Unidos porque llevaba un emporio de reptiles en su maleta: siete boas constrictor, veinte lagartijas y más de 200 bebés de tortuga.