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CRECE HOSTILIDAD CONTRA LA ONU

Unos dos mil partidarios del general Mohamed Farah Aidid se congregaron ayer por la mañana ante un viejo estadio de la capital somalí, para protestar por el sangriento ataque lanzado el lunes por las fuerzas de las Naciones Unidas, al tiempo que funcionarios de este organismo declararon que no hubo muertos en los ataques del miércoles contra cuatro puestos de los Cascos Azules en esta ciudad. Militantes de la Alianza Nacional Somalí (ANS) que encabeza Aidid llevaron a cabo, antes de la manifestación, numerosas acciones de persuasión para evitar que los periodistas extranjeros fueran agredidos por los manifestantes. El mismo Aidid, en un mensaje radiofónico, invitó a no confundir a los periodistas con los enviados de la ONU.

16 de julio 1993 , 12:00 a.m.

El lunes pasado, tras el ataque de las fuerzas de la ONU a la casa de uno de los principales asesores de Aidid, cuatro periodistas fueron linchados por una multitud enfurecida.

Por otra parte, uno de los voceros de la Operación de la ONU en Somalia (Onusom) confirmó ayer que no hubo víctimas en los ataques lanzados la noche del miércoles por las fuerzas de Aidid contra los Cascos Azules.

No obstante, el ataque ha aumentado el clima de tensión en la capital somalí: las organizaciones humanitarias evacuaron ayer a la mayoría de su personal a Nairobi, al tiempo que Mogadiscio fue inundada con panfletos contra la presencia de la ONU en ese país.

En cuanto a la polémica entre la ONU e Italia por la petición del organismo internacional a Roma de que releve al comandante de sus tropas por no actuar coordinadamente con el comando conjunto de los Cascos Azules, el canciller italiano, Nino Andreatta, dijo que el problema no es de un hombre sino de toda la concepción de la operación.

Italia se opone a la intervención militar contra las facciones del general Aidid porque la considera una intervención en la política interna del país, lo que escapa al mandato de la ONU, y porque teme verse envuelta en una guerra de guerrillas urbana.

Andreatta manifestó la solidaridad del gobierno de su país con el jefe de las fuerzas italianas y subrayó que solo al gobierno italiano corresponde decidir quién debe mandar a nuestros soldados .

El jefe del gobierno, Carlo Azeglio Ciampi, declaró que es esencial una clarificación de posiciones para poder continuar en Somalia.

Por su parte, la ONU elogió las contribuciones sumamente importantes de Italia a la Onusom, en un claro intento de resolver la disputa con Roma.

Por último, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Francia defendió las operaciones militares en Somalia ya que tienen el objetivo de desarmar las facciones que siguen enturbiando la acción de la ONU .