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EL SALVAJE MERCADO DE LA FAUNA SILVESTRE

Aunque no existen cifras confiables, se estima que el tráfico de fauna silvestre ocupa en el mundo el tercer lugar dentro de los negocios de contrabando, después de las drogas y las armas. Según la revista estadounidense Time, que dedica la portada de su último número al tema, con la imagen de un tigrillo incautado en el centro de Bogotá, este comercio podría llegar a 10.000 millones de dólares al año.

16 de julio 1993 , 12:00 a.m.

Desde Taipei hasta Río, Bogotá, y Praga dice Time está floreciendo el comercio ilícito de animales salvajes. Cada año, millones de criaturas son arrancadas de sus hábitats naturales por campesinos y otras personas desesperadas por ganar dinero fácil y luego pasan por una cadena de intermediarios y contrabandistas internacionales, para satisfacer la demanda insaciable de los coleccionistas privados en Arabia Saudita; almacenes de mascotas en Alemania, Japón y Estados Unidos; zoológicos y circos en Europa Oriental y curanderos de Asia .

Aunque muchas especies exóticas pueden adquirirse legalmente, el comercio con animales que están en peligro inminente de extinción, tales como monos, tortugas marinas, pandas gigantes, leopardos, y elefantes del Asia, para solo nombrar unos pocos, fue prohibido por la Convención de las Naciones Unidas sobre el Comercio Internacional de Especies en Peligro (CITES) que fue firmada por 120 naciones.

Anota Time que la historia del comercio internacional con animales no es solo un asunto de leyes que se violan continuamente, sino que además tiene que ver con la devastación ambiental y una gran crueldad.

A diferencia del intercambio internacional de armas y el comercio con drogas que son altamente organizados y profesionales, el negocio de los animales vivos consiste en gran medida de una cadena informal de empresarios independientes y ocasionales , dice.

Time dice que aunque los cazadores ganan una miseria, el precio eventual de su mercancía peluda y emplumada es sorprendente. Una guacamaya azul y amarillo tiene un precio de diez dólares en el mercado de Bogotá, pero se vende por 1.500 dólares en Estados Unidos, y por el doble de esta cifra en Europa.

Un gorila, por el que se cobran 15.000 dólares en Europa, se vendió recientemente en una aldea de la frontera entre Gabón y Camerún por ocho dólares.

Quienes contrabandean los animales a través de las fronteras, combinan la ingenuidad con la inhumanidad. Los pájaros, que conforman el mayor porcentaje de este contrabando, frecuentemente se alimentan a la fuerza antes de ser despachados. Luego, con las alas inmovilizadas y los picos sellados, se colocan dentro de llantas de repuesto, carteras, equipaje o cajas de carga con etiquetas falsas , dice el informe.

En India, donde la exportación de pájaros está prohibida desde hace dos años, los contrabandistas colocan halcones y pavos en cajas con etiquetas que dicen Pollos .

Dado que muchos países están combatiendo el comercio de aves, muchos de los contrabandistas están cambiándose hacia los reptiles, que con frecuencia son drogados e introducidos en contenedores con fondos falsos.

Los mamíferos dan cuenta de aproximadamente 5 por ciento del comercio. Los primates, incluyendo los babuinos, monos y chimpancés, se contrabandean principalmente con fines médicos, pero también son muy populares como mascotas , dice.

Un coleccionista japonés puede pagar hasta 100.000 dólares por un mono brasileño lanudo.

En las naciones que tienen legislaciones estrictas, los animales cazados frecuentemente se pasan hacia países donde las licencias de exportación se obtienen con facilidad.

Anota Time que, por ejemplo, los pájaros brasileños pasan por Surinam, Guyana y Paraguay.

El colapso del comunismo en la antigua Unión Soviética y Europa Oriental, ya ha fomentado comercio ilícito .

En lo que se refiere a los consumidores, Asia es el líder a nivel mundial como mercado de fauna exótica. Hong Kong es un destino habitual para peces exóticos de Indonesia y Malasia, en razón a la creencia según la cual mantener un acuario lleno de ellos, protege los hogares de la mala fortuna.

Los intentos por reducir el comercio ilegal han tenido un éxito muy limitado. Bajo presión de los grupos conservacionistas, más de cien aerolíneas comerciales se niegan a transportar cargamentos de pájaros vivos.

Muchos traficantes han comenzado a utilizar vuelos charter, lo que irónicamente ha empeorado la situación de los animales.

En muchas naciones, a la indiferencia se suma la corrupción. Dice Time que las autoridades aeroportuarias de Buenos Aires, por ejemplo, tienen una lista de precios; la tarifa por dejar pasar un cargamento ilícito de aves hacia Italia es de 2.000 dólares.

Además, los juzgados tratan a los contrabandistas aprehendidos con indulgencia. En Colombia, el año pasado se confiscaron más de 26.000 animales vivos en redadas, pero ninguno de los traficantes recibió la sentencia asignada a este delito, que oscila entre seis meses y tres años .

Un control más estricto para hacer valer las leyes por sí mismo no detendrá el comercio de animales salvajes. La tentación es demasiado grande: la actividad ofrece un ingreso vital para una gran cantidad de familias pobres. Por lo tanto, algunos conservacionistas sugieren que se constituya un comercio reglamentado, basado en la crianza de animales salvajes en cautiverio.

En Venezuela, por ejemplo, los rancheros anteriormente mataban a los cocodrilos por la amenaza que estos representaban para el ganado; actualmente, crían a los reptiles y venden sus pieles legalmente por 50 dólares cada una, tarifa que corresponde al doble de la del comercio ilícito.

Brasil también está permitiendo la crianza de cocodrilos. México ha aprobado la crianza en cuativerio de varios animales salvajes, incluyendo los cocodrilos y las guacamayas rojas.

Concluye Time La mayoría de los expertos en el comercio con animales están de acuerdo en que la mejor estrategia es atacar la demanda en lugar de la oferta. Campañas públicas de educación, que han ayudado a reducir la demanda de productos tales como el marfil y las pieles escasas, también podrían utilizarse para desmotivar el comercio de animales salvajes... .

Comercio local De acuerdo con las estadísticas de los decomisos faunísticos recopilados por la oficina de Control y Vigilancia del Inderena, este es el récord de animales incautados en todo el país que iban a ser comercializados durante el primer trimestre de este año: Micos (47), culebras (44), pájaros (97), tortugas (3.884), iguanas (539), loros (130), babillas (1.978), ardillas (6), animales de monte (30), águilas, gavilanes, halcones (10), búhos y lechuzas (6), para un gran total de 6.771.

En cuanto a animales muertos, los decomisos fueron los siguientes: carne (venado, chigiro, babilla), 218 kilos; pieles (babilla, tigre, venado, culebra), 1.102 unidades; huevos (tortuga, iguana), 23.869 unidades.

El porcentaje más bajo del total de decomisos (5,4 por ciento) es, de acuerdo con el Inderena, el más peligroso porque corresponde a los animales utilizados como mascotas, los cuales son más susceptibles de comercialización.

Y es alarmante el problema porque si bien existen algunas cifras, detectar el número real de la comercialización ilegal de animales es tan imposible como lograr un acercamiento a reporte real del tráfico de drogas, de acuerdo con el Inderena.