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LA REDENCIÓN DE MALCOLM X

Líder negro de vocación musulmana y acérrimo defensor de los derechos civiles en Estados Unidos de América, brutalmente asesinado por antiguos copartidarios en 1965, Malcolm Little adoptó la fe islámica y luchó para forjar la militancia reformista el black power de quienes eran tratados como ciudadanos de segunda categoría. Aquel hombre lumpenesco que conoció desde su infancia los atropellos racistas del Ku Klux Klan, cuya conversión fue análoga a la de San Pablo en Damasco, zafó con todas esas cosas que le pudiesen recordar las posesiones del blanco alcohol, drogas, mujeres rubias y carne de cerdo. Cuando aún resuenan las tensiones suscitadas por la paliza a Rodney King, queda la aseveración de un político demócrata que presencia una manifestación de sus fanáticos seguidores ( es demasiado poder para un solo hombre ).

16 de julio 1993 , 12:00 a.m.

El célebre realizador Spike Lee, encasillado como fenómeno desde su primera aventura cinematográfica, no escatimó esfuerzos de producción para recrear en 200 minutos la exaltada personalidad y el pensamiento quizás contradictorio del trágico aunque moderno héroe.

Para penetrar en el meollo de sus postulados afro-americanos, traza el minucioso retrato de quien era llamado Satán Rojo sin que jamás pudiese resistir a la tentación de alisarse y oxigenarse el cabello. Lejos del frenético ritmo de Haz lo correcto, y de los antagonismos socio-sentimentales de Fiebre de selva, Lee incluye el viacrucis político y las consabidas peregrinaciones a La Meca con ribetes documentales sospechosamente promocionales.

No obstante localizarse en sectores populares de Harlem y Detroit, esta exigente y aparatosa biografía goza de significaciones universales y deja sobre los espectadores no concientizados la sensación de haber asistido a una reconstrucción histórica que les obliga a redefinir posiciones e ideologías. Sus conclusiones, que bordean los terrenos del mensaje panfletario, evidencian la importancia de una etnia que ha producido personajes de primerísima talla: Duke Ellington, Ella Fitzgerald, Martin Luther King, Alvin Hailey, Cassius Clay, Diane Ross...

Denzel Washington nominado al Oscar de mejor actor se identifica con tan complejo y batallador personaje hasta el punto de opacar los roles de carácter secundario. Su banda sonora resulta espectacular y nostálgica a la vez puesto que evoca una época convulsionada y una cultura musical de antología cuyos momentos más brillantes resurgen del drama de características épicas (Armstrong, Ellinton, Dizzie Gillespie, Leonel Hampton, Fitzgerald, Count Basie, etc.) Otra oportunidad de apreciar esta pieza magistral en el Museo de Arte Moderno.